Los garbanzos con costilla son un cocido sencillo de olla en el que la costilla de cerdo y el hueso de jamón dan fondo al caldo, y la patata lo espesa al final. Los 600 g de garbanzo remojado dan 4 platos hondos bien servidos, y hay que contar unas 2 horas, porque el garbanzo seco necesita su tiempo para quedar tierno.

Es una receta de la cocina casera española, de las que aprovechan cortes económicos y un hueso para sacar mucho sabor. Es fácil porque casi todo se hace solo a fuego lento: el trabajo de verdad está en dorar bien la costilla al principio y en no dejar de añadir agua caliente si el caldo baja.

Admite un toque de pimentón o de guindilla en el sofrito, o unas verduras como zanahoria y judía verde, sin que cambie el carácter del plato.

Información nutricional(por ración)

Energía

400 kcal

Hidratos

60 g

Grasas

15 g

Fibra

30 g

Proteínas

15 g

¿Cuántos comensales?
4
Garbanzo
Garbanzo
600 gramos remojado
Patata
Patata
2 unidades
Costilla de cerdo
Costilla de cerdo
200 gramos
Hueso de jamón
Hueso de jamón
1 unidad
Cebolla
Cebolla
1 unidad
Ajo
Ajo
4 unidades
Tomate Frito Casero
4 cucharadas
Laurel
Laurel
2 hojas
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
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Paso 1 de 3

Sofreír la costilla y añadir ingredientes

Pon una olla al fuego, medio, con un fondo de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté caliente, incorpora los 200 g de costilla de cerdo troceada y sofríela hasta que esté bien dorada por todos los lados: de ese tostado sale el sabor del caldo.

Añade la cebolla picada y los 4 dientes de ajo laminados para que se ablanden unos minutos en la grasa de la costilla. Suma 4 cucharadas de Tomate Frito Casero de Gallina Blanca, el hueso de jamón y 2 hojas de laurel, y mezcla bien. Cubre con agua y lleva a ebullición.

Paso 2 de 3

Cocción de garbanzos y ajuste de ingredientes

Cuando el agua hierva, añade los 600 g de garbanzos remojados y escurridos; échalos siempre en agua caliente, porque el agua fría los endurece. Baja el fuego y cuécelos a fuego lento, con la olla tapada a medias, de 90 a 120 minutos según la variedad de garbanzo, para que absorban el sabor de la costilla y el hueso. Si usas olla rápida, basta con unos 20 minutos de presión.

Unos 20 minutos antes del final, añade las 2 patatas peladas y troceadas. Vigila el nivel de agua y añade más, caliente, si hace falta, y deja la sal para cuando esté casi hecho, ya que el hueso de jamón sala el caldo. Sigue la cocción hasta que patatas y garbanzos estén tiernos.

Paso 3 de 3

Finalización y emplatado

Cuando los garbanzos y las patatas estén tiernos, aparta la olla y espera unos minutos para que el caldo se asiente y gane cuerpo.

Retira el hueso de jamón: puedes desmenuzar la carne que tenga y repartirla en los platos. Sirve los garbanzos con costilla bien calientes, espolvoreados con perejil picado.

Consejos finales

El truco más importante es el agua: los garbanzos remojados se echan cuando ya hierve y, si hay que añadir más durante la cocción, también caliente. Si se corta el hervor con agua fría, la piel se despega y el grano queda duro. Otro truco es chascar la patata en lugar de cortarla del todo, para que suelte almidón y el caldo espese solo.

Como todos los guisos de cuchara, está mejor de un día para otro. Tapado, aguanta 3 días en frío; congelado dura hasta 3 meses, con la pega de que la patata se vuelve algo harinosa.

Sírvelos con pan para mojar y, si quieres, unas guindillas encurtidas para acompañar. Para un plato más completo, añade zanahoria o judías verdes junto con la patata.

Si quieres más legumbre de cuchara, prueba la olla gitana, los garbanzos con tomate o los garbanzos a la riojana.

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