Preparar una buena receta de conejo al ajillo es una de esas formas sencillas de llevar el sabor de siempre a la mesa sin complicarse en exceso. En Gallina Blanca nos gusta acompañarte en estos momentos cotidianos, ofreciéndote productos como el Avecrem Sabor Carne o nuestro Pisto Casero de Verduras, que ayudan a realzar el guiso de forma discreta y equilibrada, facilitando que el resultado sea siempre apetecible.

Este plato es un pilar fundamental de nuestra gastronomía, nacido en entornos rurales y perfeccionado con el tiempo en las cocinas familiares de toda España. Es una carne magra, muy saludable y agradecida que absorbe de maravilla los aromas de la tierra, convirtiéndose en una opción ideal para quienes buscan una alimentación equilibrada sin renunciar al placer de un buen sofrito.

Si estás buscando los mejores ingredientes para una comida de domingo, verás que esta es una receta fácil que no requiere grandes técnicas culinarias. Mantener la esencia de la conejo al ajillo original es la clave para disfrutar de su textura, y hacerlo casa se convierte en un proceso rápido y gratificante que permite resolver el menú de cualquier día de la semana con total éxito.

Información nutricional(por ración)

Energía

285 kcal

Hidratos

4 g

Grasas

18 g

Fibra

1.5 g

Proteínas

24 g

¿Cuántos comensales?
4
Conejo
Conejo
1 unidad
Avecrem Sabor Carne
1 pastilla
Ajo
Ajo
5 dientes
Pisto Casero de Verduras
Pimienta negra molida
Pimienta negra molida
al gusto
Comino molido
Comino molido
al gusto
Tomillo
Tomillo
1 rama
Romero
Romero
1 rama
Vino blanco
Vino blanco
1 copa
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
50 mililitros
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Receta

Conejo al ajillo

Paso 1 de 4

Preparación y sellado de la carne

Preparación y sellado de la carne

Comenzamos troceando el conejo en piezas medianas y uniformes para lograr una cocción homogénea. Salpimentamos ligeramente y, en una sartén amplia con aceite de oliva virgen extra, doramos los trozos a fuego medio-alto hasta que adquieran un apetecible color tostado y la superficie esté bien sellada.

Mientras se sella la carne, aprovechamos para desmenuzar la pastilla de Avecrem Sabor Carne sobre el conejo. Esto ayudará a que los jugos se concentren y la pieza absorba todo el sabor desde el primer momento, creando una base gustosa para el resto de la elaboración sin necesidad de añadir demasiada sal adicional.

Paso 2 de 4

El sofrito de ajos y aromáticos

El sofrito de ajos y aromáticos

Una vez que el conejo está bien dorado, añadimos los dientes de ajo, que podemos dejar enteros y con piel (chafados previamente) o laminados, según el gusto de cada casa. Incorporamos también la rama de tomillo, el romero y una pizca de comino molido para dar ese aroma campero tan característico de esta elaboración tradicional.

Es importante bajar un poco el fuego en este punto para que el ajo suelte su esencia sin quemarse, ya que un diente demasiado tostado podría amargar el plato. Removemos bien para que todos los aromas se integren con la carne y el aceite, permitiendo que las especias se activen con el calor suave.

Paso 3 de 4

Cocción con vino y verduras

Cocción con vino y verduras

Vertemos la copa de vino blanco y subimos el fuego un par de minutos para que el alcohol se evapore por completo. Este paso es crucial para desglasar el fondo de la sartén, recuperando todos los jugos caramelizados que han quedado pegados durante el sellado del conejo, lo que aporta muchísima intensidad a la salsa final.

A continuación, añadimos el tarro de Pisto Casero de Verduras Gallina Blanca. Al ser un producto 100% natural, nos ahorra el tiempo de picar y pochar las hortalizas, aportando una textura melosa y un sabor casero que combina a la perfección con la intensidad del ajo y las hierbas aromáticas, envolviendo cada trozo de carne.

Paso 4 de 4

Chup-chup final y reposo

Chup-chup final y reposo

Tapamos la cazuela y dejamos que cueza a fuego lento durante unos quince o veinte minutos. Vigilamos que la salsa reduzca y espese hasta que la carne de conejo esté tierna; si vemos que se queda muy seca antes de tiempo, podemos añadir un chorrito de agua para mantener la jugosidad deseada en el guiso.

Antes de retirar del fuego, comprobamos el punto de cocción y dejamos reposar el plato unos cinco minutos con el fuego apagado. Este breve descanso permite que los sabores se asienten y que la salsa termine de ligar, ofreciendo un resultado final mucho más redondo y equilibrado para llevar directamente a la mesa.

Consejos finales

Una vez terminada la elaboración, lo ideal es servir este conejo al ajillo casero bien caliente, asegurándonos de repartir generosamente la salsa de ajos y pisto sobre cada ración. Es una opción rápida que resuelve cualquier compromiso familiar con una presentación impecable y un sabor que gusta a grandes y pequeños por igual.

Aprender cómo hacer el conejo al ajillo paso a paso nos permite controlar el punto exacto de la carne para que quede siempre tierna. Entre los mejores trucos destaca el uso de un fuego controlado para que el ajo perfume sin tostarse en exceso. Esta cantidad es perfecta para disfrutar de esta receta para cuatro personas si se acompaña de unas patatas panadera o una guarnición de arroz blanco.

Si te ha gustado esta forma de cocinar la carne, te sugerimos probar otras variantes deliciosas como el pollo al ajillo, el sabroso lomo al ajillo, o incluso el tradicional conejo con tomate para los amantes de las salsas clásicas.

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