La cazuela de fideos es uno de esos platos que consiguen reconfortar el alma con solo oler su aroma mientras se cocina. En Gallina Blanca, simplemente queremos ser tu aliado discreto en la cocina para que disfrutes de estos sabores de siempre sin complicaciones, aportando una base de calidad con nuestro Fumet de Pescado de Roca y Marisco 100% Natural que simplifica el proceso sin renunciar a la esencia del mar.

Este plato tiene un arraigo profundo en la gastronomía marinera española, especialmente en las zonas costeras, donde los pescadores aprovechaban el género del día para crear un guiso humilde pero lleno de potencia. Es una elaboración que habla de tradición, de reuniones familiares y de saber aprovechar lo que la tierra y el mar nos ofrecen de manera honesta.

Para conseguir un resultado excelente, es fundamental contar con buenos ingredientes para la cazuela de fideos, como un pescado fresco y un sofrito bien trabajado. Aunque pueda parecer una elaboración compleja, esta es una receta de cazuela de fideos fácil que permite disfrutar de una cazuela de fideos original en pocos pasos, ideal para quienes buscan aprender cómo hacer cazuela de fideos con el sabor auténtico de la cocina de casa.

Información nutricional(por ración)

Energía

345 kcal

Hidratos

42 g

Grasas

9 g

Fibra

3.5 g

Proteínas

22 g

¿Cuántos comensales?
4
Almeja
Almeja
200 gramos
Ajo
Ajo
2 dientes
Pimentón dulce
Pimentón dulce
1 cucharada de café
Perejil
Perejil
al gusto fresco
Tomate
Tomate
al gusto maduro
Bacalao desalado
Bacalao desalado
200 gramos
Cebolla
Cebolla
1 unidad
Patata
Patata
3 unidades
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Azafrán
Azafrán
al gusto en hebra
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Receta

Cazuela de fideos

Paso 1 de 9

Preparación de las almejas

Preparación de las almejas

Empezamos poniendo las almejas en un recipiente con abundante agua fría y un buen puñado de sal. Es fundamental dejarlas en remojo al menos media hora para que suelten cualquier resto de arena que puedan contener en su interior.

Mientras tanto, podemos ir adelantando el resto de ingredientes para ganar tiempo. Una limpieza minuciosa de los moluscos es el primer paso para garantizar un resultado impecable y evitar sorpresas desagradables al degustar el plato.

Paso 2 de 9

El sofrito de base

El sofrito de base

Comenzamos nuestra elaboración calentando un chorrito de aceite de oliva virgen extra en una cazuela amplia, preferiblemente de barro o de fondo grueso. Añadimos la cebolla picada muy fina junto con los dientes de ajo laminados y dejamos que se pochen a fuego suave hasta que la cebolla esté bien transparente.

Es fundamental no tener prisa en este paso, ya que un sofrito bien ejecutado es el alma de cualquier guiso tradicional. El aroma que desprende la cebolla al caramelizarse lentamente será la base sobre la que construiremos todo el sabor de nuestro plato.

Paso 3 de 9

Incorporación del tomate

Incorporación del tomate

Una vez que la cebolla esté en su punto, añadimos los tomates maduros previamente rallados. Cocinamos el conjunto a fuego medio hasta que el tomate haya perdido su agua y adquiera un color rojo más intenso y oscuro, señal de que su sabor se ha concentrado correctamente.

Este proceso suele durar unos diez minutos aproximadamente. Sabremos que el sofrito está listo cuando el aceite empiece a separarse ligeramente, lo que indica que el tomate se ha frito bien y ha perdido toda su acidez.

Paso 4 de 9

El toque de pimentón y azafrán

El toque de pimentón y azafrán

Retiramos la cazuela del fuego un momento para añadir una cucharada de pimentón dulce. Es fundamental hacerlo fuera del calor directo para evitar que se queme, lo que aportaría un sabor amargo indeseado al conjunto del plato.

Aprovechamos también para incorporar las hebras de azafrán, que aportarán ese color dorado y el aroma tan característico de nuestra cocina mediterránea. Removemos bien para que las especias se integren perfectamente con el sofrito de tomate y cebolla antes de volver al fuego.

Paso 5 de 9

Las patatas y el pescado

Las patatas y el pescado

Pelamos y chascamos las patatas en trozos medianos. Chascar la patata —es decir, romperla al final del corte con un ligero giro del cuchillo— ayuda a que suelten el almidón para que el caldo de la cazuela coja cuerpo de forma natural.

A continuación, las añadimos a la cazuela junto con el bacalao desalado cortado en dados. Rehogamos todo junto durante un par de minutos para que los sabores se integren bien y la hortaliza se impregne del sofrito antes de verter los líquidos.

Paso 6 de 9

Añadir el fumet

Añadir el fumet

Vertemos el litro de Fumet de Pescado de Roca y Marisco 100% Natural Gallina Blanca sobre el resto de ingredientes. Este caldo ya viene equilibrado y con toda la intensidad del mar, lo que nos garantiza un resultado sabroso de forma sencilla y rápida.

Subimos el fuego hasta que rompa a hervir y, en ese momento, lo bajamos a intensidad media. Dejamos que las patatas se cocinen durante unos 15 minutos, o hasta que comprobemos que están tiernas pero sin llegar a deshacerse.

Paso 7 de 9

Los fideos al punto

Los fideos al punto

Llega el momento de añadir los fideos a la cazuela. Para este tipo de guisos, lo habitual es utilizar un fideo de calibre grueso, pero lo más importante es respetar el tiempo de cocción indicado por el fabricante para que queden siempre en su punto.

Removemos suavemente para que se sumerjan por completo en el caldo. Durante estos minutos, la pasta absorberá parte del fumet, hidratándose con toda la intensidad del pescado de roca y el marisco que protagonizan esta receta.

Paso 8 de 9

Incorporación de las almejas

Incorporación de las almejas

Cuando falten apenas tres o cuatro minutos para que los fideos estén en su punto, incorporamos las almejas bien escurridas y lavadas. Tapamos la cazuela para que el propio vapor ayude a que se abran rápidamente.

Es importante desechar cualquier pieza que no se haya abierto tras un par de minutos, ya que esto indica que no estaba en buen estado. El jugo que liberan al abrirse aportará el toque final de salinidad y toda la esencia del mar a nuestra cazuela.

Paso 9 de 9

Reposo y toque final

Reposo y toque final

Apagamos el fuego y espolvoreamos un poco de perejil fresco recién picado por encima para aportar un toque de color y frescura. Dejamos reposar la cazuela tapada durante unos cinco minutos antes de llevarla a la mesa.

Este reposo es clave para que los sabores se asienten y los fideos terminen de absorber la cantidad justa de caldo. El resultado debe ser un plato meloso, con el fideo en su punto y un caldo de textura ligeramente ligada.

Consejos finales

Disfrutar de una cazuela de fideos casera es llevar a la mesa un trozo de la tradición marinera de nuestras costas. Para que este plato luzca en todo su esplendor, os recomendamos servirlo en platos hondos y aseguraros de que cada comensal reciba una ración equilibrada de bacalao, almejas y patatas. Un buen pan de hogaza es el compañero ideal para no dejar ni gota del sabroso caldo.

Si buscáis una opción rápida para el día a día, recordad que el secreto reside en la calidad de la base. Seguir este proceso paso a paso garantiza el éxito, y aplicar pequeños trucos, como el reposo final, marca la diferencia entre un plato correcto y uno excepcional. Esta receta para cuatro personas es perfecta para una comida familiar tranquila y reconfortante.

Si os ha gustado este plato marinero, podéis probar otras variantes igual de reconfortantes como unos tradicionales fideos a la cazuela o una deliciosa cazuela de pescado. Para los días más fríos, nunca falla una sopa de fideos clásica o incluso la rica sopita de fideos gallina blanca que tanto gusta a los más pequeños de la casa.

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