No hay un dulce mejor que una buena rosquilla casera. ¿Te animas a intentar cocinarlas como la abuela? Aprende cómo hacerlas fritas e intenta que te queden lo más esponjosas posibles. Si sigues las recetas de nuestros cocinillas, segurísimo que lo conseguirás, ya verás.

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Las rosquillas fritas son un clásico de la repostería casera de nuestro país. Si bien en las panaderías se suelen encontrar durante todo el año, en los hogares es muy típico hacerlas para Semana Santa o para algunas otras fiestas tradicionales de distintos pueblos o regiones de España. Pero para degustarlas no esperes que tu visita a uno de esos pueblos coincida con su fiesta, estas roscas caseras son muy fáciles de hacer. En esta página te ofrecemos algunas recetas de rosquillas fritas. Si en tu casa hay niños puedes involucrarlos en la preparación de estas rosquitas dulces. Les resultará muy divertido, ya que con las manos en la masa se sentirán como si estuviesen jugando con plastilina. Además, se las comerán como uno de los mejores bocados de su vida. Son ideales para merendar acompañadas de un vaso de leche fría o una taza de chocolate caliente.

Cómo hacer rosquillas fritas

Estas rosquitas dulces son muy fáciles y rápidas de hacer, ya que la masa no necesita fermentación. Así que mantén vigente la tradicional repostería española y anímate a elaborar tú mismo estas exquisitas rosquillas caseras esponjosas. ¿Cómo hacer rosquillas esponjosas? Para que te queden con esa textura el secreto está en no utilizar demasiada harina y que la masa no te quede muy lisa, como cuando haces pan o cuando preparas la masa para otras recetas. Para la receta de roscas esponjosas la masa debe estar un tanto pegajosa.

Si bien no hay una sola manera de cómo hacer rosquillas fritas, los ingredientes para hacer la masa base siempre son harina, huevo, azúcar y aceite, la levadura también es muy importante para el resultado final y algunas recetas, además, llevan leche. Más allá de la masa, lo que marcan las diferencias de la receta de rosquillas fritas son los tamaños, los aromas, que pasan por la utilización de diferentes ingredientes como ralladura de limón, canela, licor de anís e, incluso, que también se pueden hacer al horno. Si las haces para los niños y te preocupa el contenido de licor de anís, no es un problema porque se trata de un toque muy sutil y, además, en la cocción el alcohol se evapora. De todas maneras siempre está la opción de reemplazarlo con otro ingrediente. Por ejemplo, con zumo de naranja. Pero recuerda que estas roscas fritas no están pensadas solo para niños, ni mucho menos, son ideales para acompañar un café con el que terminar una comida o iniciar un acogedora sobremesa.

Para hacer las rosquitas fritas debes batir huevos y azúcar en bol. Luego le añades aceite de oliva, puede ser un poco de leche, ralladura de limón, una pizca de sal y, si te apetece, unos granos de anís machacados o un chorrito de licor de anís. Bátelo un poco más hasta que se integre todo. Viértele, de poco en poco, el harina mezclada previamente con levadura. Amasa a mano un par de minutos o hasta conseguir que quede una masa blanda, consistente pero un tanto pegajosa y que sea manejable. El echar el harina de poco en poco te permite ver hasta dónde necesitas agregar para conseguir la textura deseada en la masa. Una vez conseguida déjala reposar cubierta con un paño o envuelta en un papel film unos diez minutos y resérvala otros 30 minutos, aproximadamente, en la nevera. Con el reposo, la masa tomará más cuerpo y perderá algo de esa pegajosidad. Por esto que es muy importante no pasarse en la cantidad de harina, si no te quedará demasiado consistente.

Una vez reposada la masa pon en una cazuela, o sartén, aceite de girasol a calentar. Ves cogiendo porciones de la masa y formas las roscas. Para ello estira esas porciones con las manos y amásalas de manera que queden en forma de tiras redondeadas o cordón, une los extremos y pégalos para que no se deshagan. Ya tienes las roscas. Fríelas a fuego medio hasta que queden doraditas. Si el aceite no las cubre, fríelas de ambos lados para que se doren de manera homogénea. Cuando estén con ese color quítalas del aceite y ponlas en un plato cubierto con papel de cocina, o absorbente, para que se les escurra un poco el aceite. Pásalas por azúcar, si es de tu gusto puedes ponerle un poquito de canela, y cuando se enfríen un poco ya puedes servir tus rosquitas dulces fritas. Y no olvides, que si las prefieres, también las puedes hacer al horno. Te quedarán más ligeras y crujientes.

Repostería casera para todas las fiestas

Estas rosquillas son muy típicas para Semana Santa pero también las hay muy similares para otras fiestas. Por ejemplo, las que se hacen en Madrid durante la fiesta de San Isidro Labrador y en las semanas previas. Esas rosquillas, de masa similar a las rosquillas fritas caseras, se las conocen en la capital española como rosquillas tontas y listas. Mientras las primeras no llevan ningún acabado especial, las segundas son bañadas con azúcar glas. También están las rosquillas de Santa Clara, bañadas en merengue seco, y las rosquillas francesas, cubiertas por una mezcla de azúcar glasé y almendras.

Dentro de este grupo de repostería casera, típica para determinadas fiestas, podemos mencionar también los pestiños. Muy tradicionales en el sur de nuestro país, en Andalucía, Extremadura y Murcia, que ya no mantienen la forma de las rosquillas pero sí muchas similitudes en la masa. Su forma, generalmente, es cuadrada y se pliegan hacia al centro dos de sus vértices. Se suelen presentar con una cobertura hecha con azúcar y canela o bien bañados con miel.

El origen de estas elaboraciones, sobre todo de las rosquillas, se estima que tuvieron lugar durante el Imperio Romano. Aunque son los árabes que, desde tiempos remotos, mantienen la tradición de preparar bocados dulces en sartén muy similares a estos. Muy cercana a esta cocina podemos ubicar la elaboración de los pestiños. Vengan de donde vengan, las rosquillas son un placer. Hazlas siguiendo algunas de las recetas que te proponemos en esta página.

Receta destacada

COCA CASERA

Ingredientes

  • 250 gr. de harina
  • 250 gr. de azúcar
  • 1 sobre de levadura en polvo
  • 3 huevos
  • 125 c.c. de aceite
  • 125 c.c. de leche
  • 75 c.c. de anís
  • ralladura de un limón
  • cerezas, piñones y azúcar para decorar
  • 20-40 min
  • Media
  • 4 personas