Preguntas frecuentes a nuestro Chef Guía
Por si te falta un ingrediente...
Te recomendamos preparar platos que se puedan compartir. Por ejemplo, empezar con tentempiés de mini-sándwiches, patatas fritas, aperitivos y panecillos con paté o queso para luego pasar al plato fuerte: un guiso de arroz con carne de pollo y, dependiendo de la época, unas migas. Como postre, te recomendamos hacer algunas de nuestras recetas de tartas caseras.
Hay multitud de recetas que incluyen yogures. Nosotros te recomendamos, por ejemplo, un postre frío de yogur y piña. Esta es la receta.
Ingredientes: Base de bizcocho o madgalenas + Piña en su jugo + 500 gramos de yogur + 2 sobres de gelatina neutra.
Elaboración:
1. Ponemos en el fondo del recipiente el molde de bizcocho.
2. Añadimos rodajas de piña los los laterales.
3. Ponemos la gelatina neutra en un bol con 5 cucharadas del jugo de la piña y dejamos que esponje unos minutos.
4. Ponemos el yogur en un bol y añadimos piña picada en trozos pequeños y removemos bien.
5. Diluimos la gelatina en el microondas 30 segundos y la añadimos al yogur.
6. Removemos bien y ponemos la mezcla en el molde. Metemos el molde en la nevera unas horas (dos aprox.) hasta que cuaje.
7. Sacamos el molde de la nevera y desmoldamos ya frío y bien cuajado.
8. Servimos y disfrutamos.
Aconsejar una alimentación adecuada para las personas de la tercera edad es muy complicado, ya que no todo el mundo al llegar a la vejez presenta las mismas casuísticas. Puede ser que seas hipertenso, o diabético, o que ya no digieras bien según qué alimentos. Por ello, lo que sí podemos hacer, es darte unos consejos para aplicarlos a tu alimentación diaria.
El primero, aunque sea de perogrullo, es muy importante. A pesar de los años, la dieta tiene que ser tan variada como para una persona joven. No digas que no a los hidratos provenientes de las legumbres o la pasta, ni a las proteínas, dando más importancia a las de origen vegetal (quinoa, soja texturizada) antes que a las animales y dentro de estas últimas, prioriza por las carnes blancas como la de pavo o pollo.
El desayuno es importante, ya que te dará energía para todo el día. También es algo que todos sabemos, pero pocos ponemos en práctica. Por ello intenta que haya siempre una fuente de hidratación, favoreciendo el consumo de infusiones frente al café, algo de proteína como los huevos o el queso fresco, una fécula como pan o muesli integral, y una pieza de fruta.
¿Sabías que la sensación de sed disminuye con la edad? bebe aunque no tengas sed, un vasito de agua cada par de horas, y también come aunque no tengas hambre en forma de comidas pequeñas.
Con la vejez llegan los problemas con los huesos, y las dos maneras en los que puedes enfrentarlos es aumentar el consumo de alimentos ricos en calcio, como los lácteos, y con una actividad física moderada. Además, también pierde fuerza la mandíbula, pero esto no implica que no puedas disfrutar de la comida. Los flanes, las cremas y las gelatinas son perfectas para poder disfrutar de las comidas.
Por último, la tan temida sal. Para evitarla sin perder sabor prueba a jugar con las especias; te ayudarán a darle mucho sabor a las comidas sin darte problemas en la tensión.
Algunas recetas dulces de bizcochos llevan aceite (de oliva o girasol), otras mantequilla y otras margarina. Al final dependerá de las preferencias de cada uno para que quede más suave o más fuerte de sabor, pero la elección final sí que afectará a la textura, la esponjosidad y la altura del bizcocho. El bizcocho con aceite es húmedo, alto, grueso y con la corteza abierta. Es importante elegir un aceite suave si se busca que no potencie demasiado el sabor. Al usar margarina el bizcocho queda húmedo pero no tan ligero y con bastantes burbujas de aire. Y con mantequilla el bizcocho es más bajo pero con mejor textura, una corteza más fina y un sabor agradable.
Gallina Blanca Chef Guía
Tarta de bizcocho y flan
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