Preguntas frecuentes a nuestro Chef Guía
Por si te falta un ingrediente...
Se sofríe la cebolleta sin que coja color, se añade vino blanco y se reduce a la mitad. Luego entran la nata, una pastilla de Avecrem Caldo de Pollo y 150 gramos de queso rallado. Se tritura, se cuela y se vuelve a la sartén para terminar el pollo en ella.
La receta usa queso rallado, y lo ideal es uno que funda bien, como emmental o una mezcla para fundir. Si te gusta un sabor más intenso, añade algo de queso curado o azul, con cuidado porque domina rápido. Triturar y colar la salsa ayuda a que quede lisa.
Las pechugas se doran aparte en la sartén, enteras o en filetes, hasta que estén bien hechas. Después se meten en la salsa y se cocinan unos 5 minutos a fuego lento para que cojan su sabor. Así el pollo queda jugoso y la salsa no se corta.
Sí, puedes sustituir la nata por leche espesada con un poco de harina, al estilo de una bechamel ligera, y fundir ahí el queso. También funciona el queso crema diluido con caldo. La salsa quedará menos untuosa, pero mantendrá el sabor y será más ligera.
Unas patatas al horno o un arroz blanco son lo mejor, porque absorben la salsa. Al emplatar, cubre bien las pechugas con la salsa y espolvorea cebollino picado y un poco de pimienta negra por encima. También combina bien con pasta corta.
Cocina la nata siempre a fuego lento y remueve a menudo, porque a fuego fuerte se agarra al fondo. El queso se añade al final, con la salsa caliente pero sin hervir a borbotones, y luego se tritura. Si espesa demasiado, aligérala con un chorrito de caldo.
Gallina Blanca Chef Guía
Pollo en salsa de queso
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