Preguntas frecuentes a nuestro Chef Guía
Por si te falta un ingrediente...
No es obligatorio y la receta no lo hace: basta con salpimentar los filetes. Hay quien lo deja un rato en leche para suavizar el sabor, algo opcional si el hígado es fresco y de calidad. Lo que sí marca la diferencia es no pasarlo de fuego, porque se endurece y queda granuloso.
Filetes de hígado de ternera, 1 cebolla grande en juliana, tomate triturado, 1 vaso de vino tinto, aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta negra y 1 cucharadita de Avecrem Sazonador Ajo y Perejil. El vino y el tomate aportan acidez, que equilibra el sabor intenso del hígado.
Unos 10 minutos a fuego lento una vez añadidos el tomate, el vino y el sazonador, después de dorarlo brevemente. Si los filetes son gruesos pueden necesitar algo más; si son muy finos, recorta el tiempo. Estará listo cuando la salsa haya espesado un poco y el hígado esté hecho sin resecarse.
La cebolla en juliana fina, cocinada despacio hasta quedar tierna y transparente, forma la base dulce de la salsa. Ese dulzor compensa el toque ligeramente amargo del hígado. Si la echaras a la vez que la carne, el hígado se pasaría antes de que la cebolla estuviera hecha.
Sí, el vino blanco funciona y da una salsa más ligera y algo más ácida, mientras que el tinto aporta color oscuro y un sabor más profundo. Usa la misma cantidad, 1 vaso, y deja que se evapore el alcohol a fuego lento antes de que el hígado termine de hacerse.
Con patatas fritas o cocidas, arroz blanco o simplemente pan para mojar la salsa. Sírvelo caliente y recién hecho, porque el hígado recalentado tiende a endurecerse. Si sobra, guárdalo tapado en la nevera, consúmelo pronto y caliéntalo suave con un poco de agua.
Gallina Blanca Chef Guía
Hígado de ternera con tomate y cebolla | Recetas Gallina Blanca
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