Preparar unos buenos calamares a la romana es uno de esos placeres sencillos que nos conectan con la cocina de siempre. En Gallina Blanca sabemos que el secreto de un buen plato casero reside en el cariño y en esos pequeños detalles que marcan la diferencia en el paladar. Por eso, añadir una pastilla de Avecrem Pescado a la harina del rebozado es un gesto discreto que ayuda a potenciar el sabor marino de forma natural, convirtiendo una elaboración cotidiana en algo especial sin complicarse la vida.

Este plato es una de las raciones más emblemáticas de nuestra gastronomía, presente en casi cualquier barra de bar o mesa familiar de España. Aunque su origen es humilde, su popularidad ha cruzado fronteras gracias a esa combinación irresistible de textura tierna por dentro y un exterior crujiente. Es la opción ideal para un picoteo de fin de semana o como segundo plato que gusta a grandes y pequeños por igual.

Para conseguir el éxito en la mesa, es fundamental contar con los mejores ingredientes de los calamares a la romana, prestando especial atención a la frescura del producto. Si buscas una receta fácil de calamares a la romana que mantenga la esencia de la elaboración original, solo necesitas seguir unos pasos básicos. Saber cómo hacer calamares a la romana requiere técnica, pero con esta preparación verás que es un proceso accesible para cualquier cocinero en casa.

Información nutricional(por ración)

Energía

285 kcal

Hidratos

26 g

Grasas

12 g

Fibra

1.2 g

Proteínas

18 g

¿Cuántos comensales?
4
Calamar
Calamar
400 gramos
Harina de trigo
Harina de trigo
150 gramos
Aceite de girasol
Aceite de girasol
al gusto abundante
Avecrem Pescado
1 pastilla
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Paso 1 de 3

Preparación del calamar y la base de sabor

Preparación del calamar y la base de sabor

Para empezar, limpiaremos bien los calamares bajo el grifo de agua fría, retirando la piel y las vísceras si no vienen ya limpios de la pescadería. Una vez limpios, sécalos muy bien con papel de cocina absorbente; este detalle es vital para que el rebozado se adhiera correctamente y no salte durante la fritura. Corta el cuerpo en anillas de aproximadamente un centímetro de grosor para que se cocinen de manera uniforme.

En un plato hondo o un bol amplio, mezcla la harina de trigo con la pastilla de Avecrem Pescado bien desmenuzada. Al integrar el condimento directamente en la harina, aseguras que cada anilla absorba un extra de sabor que realza el toque marino del plato. Remueve bien para que la mezcla sea homogénea y esté lista para recibir las anillas de calamar.

Paso 2 de 3

Rebozado tradicional y uniforme

Rebozado tradicional y uniforme

Pasa las anillas de calamar por la mezcla de harina y condimento, asegurándote de que queden bien cubiertas por todos los lados. Es recomendable hacerlo en tandas pequeñas para evitar que se apelmacen y que la harina se humedezca antes de entrar en la sartén. Una vez enharinadas, sacúdelas ligeramente o pásalas por un colador para eliminar el exceso de harina.

Este paso garantiza esa capa fina y deliciosa tan característica de la receta clásica. Si buscas un rebozado más esponjoso, puedes pasar las anillas por huevo batido justo después de la harina, aunque la versión más sencilla y ligera solo requiere un buen enharinado. Es crucial que el calamar esté bien seco antes de empezar para que la costra no se desprenda.

Paso 3 de 3

Fritura y punto óptimo

Fritura y punto óptimo

Calienta abundante aceite de girasol en una sartén honda o freidora hasta que alcance una temperatura alta, pero sin que llegue a humear. Ve introduciendo las anillas de calamar poco a poco para evitar que baje la temperatura del aceite de golpe, lo que provocaría que el rebozado absorbiera demasiada grasa. Fríelas durante apenas un par de minutos, dándoles la vuelta si es necesario, hasta que adquieran un tono dorado suave y apetecible.

Retira los calamares con una espumadera y colócalos sobre un plato cubierto con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Es fundamental servirlos de inmediato para disfrutar de su textura crujiente al máximo. Verás cómo el interior queda tierno y jugoso, mientras el exterior mantiene esa firmeza tan característica de un buen plato tradicional hecho en casa.

Consejos finales

Servir esta versión de calamares a la romana casera es siempre un éxito asegurado. Lo ideal es presentarlos en una fuente amplia, acompañados de unas rodajas de limón fresco para que cada comensal se sirva al gusto. El toque cítrico ayuda a equilibrar la fritura y aporta una frescura que combina a la perfección con el sabor del mar. Puedes acompañarlos también con una salsa alioli suave o una mayonesa casera para redondear la experiencia en la mesa.

Aprender a preparar esta fritura paso a paso te permite controlar la calidad del aceite y el punto exacto de cocción. Esta es una forma rápida de hacer calamares a la romana que te sacará de más de un apuro cuando necesites un plato resultón. Siguiendo estos pequeños trucos, conseguirás que el rebozado no se caiga y el interior sea pura mantequilla. Además, con estas cantidades tendrás una ración para cuatro personas ideal para compartir un momento agradable en familia.

Si te ha gustado esta forma de preparar el pescado, te sugerimos probar otras variantes clásicas como la merluza a la romana, o si prefieres elaboraciones más contundentes, los calamares rellenos de carne son una opción fantástica. Para los amantes de los platos de cuchara y mar, los calamares guisados con patatas sofrito ofrecen todo el sabor de la tradición marinera.

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