El bonito a la plancha es pescado azul marcado a fuego fuerte, vuelta y vuelta, que aquí se sirve sobre un salteado de calabacín con sofrito de tomate y un punto de curry. Es un plato para 4 personas que está en la mesa en unos 25 minutos, y casi todo ese tiempo se lo lleva la guarnición: el pescado apenas pasa unos minutos por la plancha.

El bonito del norte, o atún blanco, se pesca en el Cantábrico durante la costera, que va aproximadamente de junio a octubre. En los puertos de Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco se ha cocinado siempre sin artificios: a la plancha, encebollado, con tomate o en marmitako, el guiso marinero con patata. En temporada lo encontrarás fresco en rodajas o en lomos; el resto del año, el bonito congelado funciona bien en esta receta si lo descongelas despacio, de un día para el siguiente en la nevera y no bajo el grifo. Al comprarlo fresco, busca una carne brillante y firme, de color rosado uniforme, sin zonas pardas ni olor fuerte.

Como cena ligera de verano tiene una ventaja clara: la sartén de la guarnición se puede dejar hecha y tapada, y el pescado se marca en el último momento. Lo que lo estropea es tenerlo demasiado tiempo al fuego. Pasado de punto, el bonito queda fibroso y seco, parecido al de lata, así que conviene una plancha muy caliente que lo dore rápido. Si lo quieres rosado en el centro, usa bonito que ya haya estado congelado; si es fresco y no ha pasado por el congelador, hazlo del todo, a fuego algo más moderado y vigilando que no se reseque. Deja la guarnición lista antes de encender la plancha y el bonito se convierte en una receta fácil para entre semana, sin prisas de última hora.

Información nutricional(por ración)

Energía

325 kcal

Hidratos

8 g

Grasas

14 g

Fibra

2.8 g

Proteínas

37 g

¿Cuántos comensales?
4
Ajo
Ajo
1 diente
Calabacín
Calabacín
3 unidades
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Pimienta
Pimienta
al gusto
Curry
Curry
al gusto
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Paso 1 de 4

Corta el calabacín y dora el ajo

Corta el calabacín y dora el ajo

Pide en la pescadería de confianza 4 rodajas o lomos de bonito de unos 2 cm de grosor, uno por persona, y que te quiten la piel y la espina central si lo prefieres. Guárdalos en la nevera hasta el momento de la plancha.

Lava los 3 calabacines bajo el grifo, sécalos con un paño y córtalos en rodajas finas o en dados medianos, todos del mismo tamaño para que se cocinen al mismo ritmo. Pela el diente de ajo y pícalo fino. En una sartén amplia, calienta 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra a fuego medio y añade el ajo. En cuanto empiece a bailar y a oler, sin llegar a dorarse, incorpora el calabacín con una pizca de pimienta negra recién molida. Si el ajo se tuesta de más, amarga toda la guarnición, así que vigílalo: basta con medio minuto.

Paso 2 de 4

Saltea el calabacín con sofrito y curry

Saltea el calabacín con sofrito y curry

Saltea el calabacín unos 5 minutos a fuego medio, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera, hasta que empiece a ablandarse pero conserve algo de mordida.

Añade entonces el Sofrito Casero de Tomate y Cebolla, espolvorea el curry al gusto (con media cucharadita ya se nota sin tapar el pescado) y desmenuza por encima la pastilla de Avecrem Dúo Paella De Pescado. Mezcla bien para que la pastilla se disuelva, baja el fuego y deja cocer unos 5 minutos más, hasta que el calabacín esté tierno y la salsa haya reducido y se pegue a las verduras. No añadas sal: la pastilla y el sofrito ya la aportan. Aparta la sartén del fuego y tápala para que la guarnición se mantenga caliente mientras haces el bonito.

Paso 3 de 4

Marca el bonito en la plancha

Seca muy bien las rodajas de bonito con papel de cocina por las 2 caras. Si quedan húmedas, el agua enfría la plancha y el pescado se cuece en su jugo en lugar de dorarse. Píntalas con unas gotas de aceite y salpimiéntalas justo antes de cocinarlas.

Calienta una plancha o una sartén antiadherente a fuego fuerte hasta que humee ligeramente. Coloca el bonito y no lo muevas: déjalo de 1 minuto y medio a 2 minutos por cada lado en rodajas de 2 cm, hasta que se dore por fuera y el centro siga rosado. Ese punto jugoso es seguro si el bonito se ha congelado antes; si es fresco y no ha pasado por el congelador, congélalo a -20 °C o menos al menos 5 días o cocínalo hasta que esté hecho en el centro, unos 3 o 4 minutos por cara.

Paso 4 de 4

Monta el plato y sirve al momento

Retira el bonito en cuanto los bordes cambien de color y el corazón conserve su jugo. No lo dejes en la sartén apagada: el calor residual sigue cocinándolo y en 1 o 2 minutos se pasa.

Reparte en la base de cada plato una porción generosa del calabacín salteado con el sofrito y coloca encima una rodaja de bonito. Riégala con el jugo que haya quedado en la plancha y, si te gusta, espolvorea unas semillas de sésamo tostadas. Si prefieres una guarnición más ligera, puedes cortar el calabacín en láminas largas y hacerlo a la plancha con unas gotas de aceite, unos 2 minutos por cara, y servir el sofrito aparte. Lleva los platos a la mesa enseguida, para que el pescado caliente contraste con la verdura.

Consejos finales

Para saber si está en su punto sin pincharlo demasiado, mira el canto de la rodaja: verás una franja opaca que sube desde abajo. Dale la vuelta cuando esa franja llegue a un tercio del grosor y retíralo cuando del centro solo quede una línea rosada. Si al cortarlo lo encuentras crudo, devuélvelo a la plancha 30 segundos por cara. Si se te ha pasado, no lo tires: sírvelo cubierto con el sofrito caliente de la guarnición, que disimula la sequedad. Hay más trucos sencillos para acertar con el punto, como sacar el bonito de la nevera 10 minutos antes, para que el centro no esté helado cuando el exterior ya se ha dorado.

En plena costera, entre el verano y el principio del otoño, el bonito fresco está en su mejor momento y a mejor precio; fuera de esos meses compensa el congelado de calidad. Si te sobra, guárdalo tapado en la nevera y consúmelo al día siguiente. Desmigado, va muy bien en una ensalada de tomate y cebolla, en una tortilla o mezclado con la propia guarnición de calabacín para rellenar unas empanadillas. Si quieres cambiar de acompañamiento, el bonito admite casi cualquier verdura de temporada, unas patatas al vapor o una ensalada verde bien fresca.

Cuando haya bonito de sobra en la pescadería, prueba también un bonito con tomate casero, que aguanta bien varios días, o un bonito al horno con patatas para un plato único. Y si quieres repetir la técnica de la plancha con otros pescados, el salmón a la plancha pide un fuego parecido, mientras que el bacalao a la plancha se hace mejor empezando por el lado de la piel.

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