El arroz a la cubana es un plato tradicional de arroz blanco con tomate frito, huevo frito y plátano dorado, muy arraigado en la cocina de casa española. Esta versión para 4 personas suma panceta crujiente y se hace en unos 35 minutos, buena parte de ellos mientras el arroz cuece y reposa tapado. Pese al nombre, es en España donde más se come, y también tiene sus propias versiones en Filipinas o en Perú. En muchas casas españolas se fríe plátano de Canarias firme, más dulce, mientras que el plátano macho maduro, más compacto y menos azucarado, aguanta mejor la sartén sin deshacerse. Tampoco faltan quienes lo completan con salchichas, como en el arroz a la cubana acompañado de salchichas, o con carne picada. El tomate, en cambio, no cambia: un tomate frito espeso se queda encima del arroz sin empaparlo y es el que le da su color.

La clave técnica está en el agua: 2 tazas por cada taza de arroz y fuego mínimo con la cazuela tapada entre 15 y 18 minutos, sin remover, para que el grano quede suelto. Antes, nacarar el arroz 2 o 3 minutos en aceite con ajo sella su superficie y evita que se apelmace. Con esos tiempos controlados, la receta es fácil de seguir para quien no suele hacer arroz, y el resto es cuestión de tener las sartenes listas para freír el plátano, la panceta y los huevos justo al final, cuando el arroz ya está reposando.

Información nutricional(por ración)

Energía

550 kcal

Hidratos

75 g

Grasas

4 g

Fibra

20 g

Proteínas

22 g

¿Cuántos comensales?
4
Arroz tipo bomba
Arroz tipo bomba
1 taza
Huevo
Huevo
4 unidades
Ajo
Ajo
2 dientes
Mantequilla
Mantequilla
al gusto
Tomate Frito Casero
Plátano
Plátano
2 unidades
Avecrem Pollo
1 pastilla
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Agua
Agua
2 tazas
Panceta
Panceta
200 gramos
Pimienta
Pimienta
al gusto
Sal
Sal
al gusto
Perejil
Perejil
al gusto
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Receta

Arroz a la cubana

Paso 1 de 7

Prepara el ajo, la panceta y los plátanos

Prepara el ajo, la panceta y los plátanos

Deja todo preparado de antemano, porque después los pasos van seguidos. Aplasta los 2 ajos con el plano del cuchillo, sin necesidad de picarlos, para que suelten su aroma en el aceite; resérvalos.

Corta los 200 g de panceta en tiras de 1 cm de ancho. Después toma los 2 plátanos y córtales los extremos. Si son plátanos macho, haz un corte a lo largo de la piel con la punta del cuchillo y retírala con los dedos, porque es gruesa y está muy pegada; si son de Canarias, se pelan sin más. Ábrelos en 2 a lo largo, con cuidado para que no se rompan. Tener cada ingrediente cortado y a mano evita que el arroz espere o que el huevo se enfríe mientras terminas lo demás.

Paso 2 de 7

Pica el perejil

Pica el perejil

Lava el perejil bajo el grifo y sécalo a conciencia, porque húmedo se apelmaza en la tabla y se oscurece al picarlo. Separa las hojas de los tallos más duros, júntalas en un montón y pícalas finas con un cuchillo bien afilado, con cortes limpios y sin machacarlas: si se machaca, el perejil suelta agua y pierde el color.

Resérvalo en un cuenco pequeño para el final: se espolvorea sobre el arroz y el huevo justo al servir, cuando aporta frescor y color al plato. Si te sobra, guárdalo en frío, en un táper con un trozo de papel de cocina, o congélalo picado en una bolsa para otras recetas.

Paso 3 de 7

Nacara el arroz con el ajo

Nacara el arroz con el ajo

Pon una cazuela o una sartén honda con tapa a fuego medio, bien regada de aceite de oliva virgen extra. Añade los ajos aplastados y dóralos brevemente, hasta que huelan y tomen un color dorado claro; si se oscurecen, amargan el arroz.

Incorpora la taza de arroz tipo bomba y sofríelo de 2 a 3 minutos con la cuchara en movimiento, hasta que los granos se vuelvan perlados y brillantes, con los bordes algo translúcidos. A eso se llama nacarar: el calor sella la capa exterior de almidón y el grano queda después suelto y entero, en lugar de pegarse. No hace falta que llegue a tostarse; basta con que todos los granos estén bien impregnados de aceite. Salpimienta ligeramente en este momento, teniendo en cuenta que el caldo también aportará sal.

Paso 4 de 7

Cuece el arroz tapado

Cuece el arroz tapado

Con el arroz ya nacarado, vierte las 2 tazas de agua, mejor caliente para que no se corte la cocción, y desmenuza encima la pastilla de Avecrem Pollo. Remueve una sola vez para repartir el caldo y retira los ajos si no quieres encontrarlos luego en el plato.

Lleva a hervor con el fuego fuerte y, en cuanto hierva, baja al mínimo y tapa la cazuela. Deja cocer entre 15 y 18 minutos sin destapar ni remover: si lo remueves, el arroz suelta almidón y queda pastoso. Está listo cuando ya no queda líquido en el fondo y en la superficie se ven pequeños agujeros por los que sale el vapor. Si el agua se ha consumido y el grano sigue duro, suma un chorro de agua caliente, tapa y deja que termine en 2 o 3 minutos.

Paso 5 de 7

Deja reposar el arroz tapado

Deja reposar el arroz tapado

Cuando termine la cocción, aparta la cazuela del calor y mantenla tapada 5 minutos más. Durante el reposo, el vapor que queda dentro termina de hacer el grano por igual, la humedad se reparte y el arroz se asienta, de modo que queda suelto. Si destapas antes, el grano de arriba se queda algo duro y el de abajo, más húmedo.

Pasado ese tiempo, destapa y separa los granos con un tenedor, levantándolos desde el fondo con suavidad, sin aplastarlos. Para la presentación clásica, presiona una ración de arroz en una taza o en un flanero ligeramente aceitado y desmóldala en el centro del plato. Mientras el arroz reposa, ya puedes empezar con la panceta y los plátanos.

Paso 6 de 7

Dora la panceta y fríe los plátanos

Dora la panceta y fríe los plátanos

Pon una sartén a fuego medio sin aceite y añade las tiras de panceta. Deja que suelten su grasa y se doren unos 5 o 6 minutos, moviéndolas con la espátula, hasta que estén crujientes. Pásalas a un plato forrado de papel absorbente.

Retira casi toda la grasa de la sartén y derrite en ella una buena cucharada de mantequilla. Cuando haga espuma, añade las mitades de plátano y fríelas hasta que se doren y caramelicen por fuera y queden blandas en el centro, unos 5 minutos en total entre las 2 caras. Mantén el fuego medio, porque la mantequilla se quema con facilidad y el azúcar del plátano se oscurece enseguida. Dales la vuelta con una espátula ancha para que no se rompan y escúrrelas sobre papel absorbente. Aportan el contraste dulce frente al arroz y el huevo.

Paso 7 de 7

Fríe los huevos y monta el arroz a la cubana

Fríe los huevos y monta el arroz a la cubana

Calienta el tarro de Tomate Frito Casero en un cazo pequeño a fuego suave. En cada plato hondo, coloca una ración de arroz, cúbrelo o acompáñalo con una buena cantidad de tomate caliente y reparte a un lado los plátanos y la panceta.

Fríe los 4 huevos de uno en uno en una sartén pequeña con abundante aceite de oliva bien caliente, inclinándola para que el aceite se acumule. Echa el huevo desde poca altura y, con una cuchara, baña la clara con el aceite caliente: así cuaja con puntilla mientras la yema queda líquida, en menos de 1 minuto. Escúrrelo y colócalo sobre el arroz. Termina salpimentando el huevo y espolvoreando el perejil picado por encima. Sirve enseguida, para que la yema rompa sobre el arroz caliente y se mezcle con el tomate.

Consejos finales

Si el arroz sale pastoso, casi siempre es porque se ha removido durante la cocción o porque ha llevado demasiada agua; la próxima vez respeta la proporción de 2 tazas por 1 y no destapes. Si se ha quedado duro, el fuego estaba demasiado alto y el agua se evaporó antes de tiempo: un chorrito de agua caliente y 2 o 3 minutos más tapado lo arreglan. Para el huevo frito con puntilla, el truco es calentar mucho el aceite y bañar la clara con la cuchara, sin dar la vuelta al huevo.

Para adelantar el arroz a la cubana, el arroz blanco y el tomate se pueden preparar con antelación y guardar refrigerados hasta 2 días, en recipientes separados y bien tapados. Enfría el arroz cuanto antes después de cocinarlo, extendido en una fuente, y recaliéntalo en el microondas con una cucharada de agua por encima. El huevo y el plátano, en cambio, se fríen siempre en el momento, porque recalentados quedan gomosos o blandos.

Hay muchas formas de variarlo. Con plátano de Canarias el contraste es más dulce, como en el arroz a la cubana con plátano, y en versión vegetariana basta con quitar la panceta y sustituir el caldo de pollo por caldo vegetal. Si prefieres el grano largo al bomba, reduce el agua un poco y el tiempo a unos 15 minutos. Para otra comida de arroz con el mismo espíritu sencillo, prueba el arroz con setas.

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