Partir aceitunas verdes en otoño y dejarlas en tarros con ajo y hierbas es la forma tradicional de preparar aceitunas machacadas aliñadas en buena parte del sur de España. Con 1 kg de aceituna tienes un aperitivo para 8 personas, y aunque el trabajo con las manos no pasa de 60 minutos, el proceso completo dura unos 17 días: 10 de cambios de agua para quitar el amargor y al menos 7 en un aliño de vinagre, comino, orégano y pimentón. La aceituna del verdeo se recoge entre septiembre y octubre, firme y todavía verde, y es la que conviene usar, recién cogida y sin golpes ni manchas, porque la que lleva días en una bolsa se ablanda y oscurece.

La palabra aceituna viene del árabe hispánico azzaytúna, mientras que olivo y oliva llegan del latín, y en esa doble raíz se ve cómo convivieron en la península el cultivo romano del olivo y la costumbre andalusí de preparar el fruto para la mesa. En muchas zonas de Andalucía a estas aceitunas partidas se las llama también gazpachas, y cada familia guarda su mezcla: hay quien pone tomillo o hinojo, quien añade guindilla y quien no concibe el tarro sin un buen puñado de ajos. El método es fácil si tienes constancia, porque lo único que no perdona descuidos es cambiar el agua cada día y probar una aceituna antes de pasar al aliño. Después solo queda esperar, con los tarros en la nevera, a que el ajo y el comino hagan su trabajo.

Información nutricional(por ración)

Energía

150 kcal

Hidratos

5 g

Grasas

3 g

Fibra

2 g

Proteínas

15 g

¿Cuántos comensales?
8
Aceituna
Aceituna
1 kilo
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Sal gorda
Sal gorda
al gusto
Pimentón de la vera
Pimentón de la vera
al gusto
Comino
Comino
2 cucharadas
Vinagre
Vinagre
2 vasos
Ajo
Ajo
4 dientes
Orégano
Orégano
2 cucharadas
Agua
Agua
al gusto
Imágenes generadas con IA
Cooking Mode Desactivado

Con el Cooking Mode tu pantalla no va a entrar en modo hibernación...

Paso 1 de 4

Prepara las aceitunas machacadas en agua

Elige 1 kg de aceitunas verdes frescas, firmes y sin picaduras. Si tienes acceso a un olivo de un familiar o de un vecino, mejor; si no, en temporada se venden en mercados y en puestos de encurtidos. Cuanto menos tratada esté la aceituna, mejor responde a este método.

Lávalas y machácalas de una en una con un mazo de cocina o con un rodillo sobre una tabla, dando un golpe seco que abra la carne sin llegar a aplastar el hueso ni deshacerla. Otra opción es rajarlas: 2 cortes de arriba abajo con un cuchillo afilado. La grieta es la que deja salir el amargor y, más adelante, entrar el aliño.

Échalas en un cubo, una garrafa de boca ancha o un recipiente con tapa y cúbrelas por completo de agua fría. Pon un plato encima para que no floten, porque las que quedan al aire se oscurecen, tapa y guárdalas en un sitio fresco.

Paso 2 de 4

Desamarga las aceitunas y prepara el aliño

Cambia el agua todos los días durante al menos 10 días: escurre, enjuaga y vuelve a cubrir con agua limpia y fría. El agua sale de color oscuro los primeros días y se va aclarando a medida que la aceituna pierde el amargor. A partir del día 8, prueba una: debe quedar un ligero amargor de fondo, no un sabor áspero. Si todavía raspa, sigue 2 o 3 días más.

El último día prepara el aliño en un cuenco grande o una jarra. Mezcla agua fría con sal gorda, unos 80 g por litro, y añade los 2 vasos de vinagre; calcula el líquido justo para cubrir las aceitunas en los tarros. Incorpora los 4 dientes de ajo, chafados con piel para que suelten aroma sin deshacerse, las 2 cucharadas de comino, las 2 de orégano y pimentón de la Vera al gusto. Remueve hasta que la sal se disuelva. La cantidad de sal es orientativa: prueba el líquido, que debe quedar claramente salado, y ajústalo antes de envasar.

Paso 3 de 4

Envasa las aceitunas machacadas con el aliño

Escurre bien las aceitunas y repártelas en tarros de cristal limpios y esterilizados: hiérvelos tapados de agua unos 10 minutos con sus tapas y déjalos secar boca abajo sobre un paño limpio. Llénalos con las aceitunas hasta 2 dedos del borde.

Vierte el aliño casero, removido justo antes para que las especias y los ajos se repartan, hasta cubrirlas del todo. Si quieres darles un toque personal, este es el momento de añadir una guindilla, una rama de romero, tomillo o unas semillas de anís, como se hacía en muchas casas. Cierra bien los tarros.

Déjalos reposar 1 semana como poco en la nevera antes de probarlos, que es lo que tardan en coger el sabor del aliño. Dales la vuelta cada par de días para que las especias no se queden en el fondo y comprueba que las aceitunas siguen cubiertas de líquido: las que quedan al aire se ablandan y cambian de color.

Paso 4 de 4

Sirve las aceitunas con su aceite

Pasada la semana, saca solo las aceitunas que vayas a tomar con una cuchara limpia, nunca con los dedos, y vuelve a cerrar el tarro. Escúrrelas un poco y pásalas a un cuenco.

Justo antes de servir, riégalas con un chorrito fino de aceite de oliva virgen extra y, para un punto picante suave, un poco más de pimentón de la Vera espolvoreado. El aceite se añade al final y no en el tarro: así el aliño se mantiene limpio y la aceituna conserva su sabor a hierba.

Ponlas como aperitivo con pan, un queso curado o unas lonchas de embutido, o acompáñalas con una caña o un vino blanco frío. Guarda siempre el tarro en la nevera y con las aceitunas cubiertas por el aliño; si notas olor extraño, moho o una textura viscosa, deséchalas. En cada nueva tanda puedes ir cambiando las hierbas hasta dar con tu mezcla.

Consejos finales

La compra es media receta. Busca la aceituna en septiembre y octubre, cuando entra la de verdeo, y llévatela a casa el mismo día: cuanto más tiempo pasa recogida, más se ablanda y peor aguanta el golpe del mazo. Las variedades de carne prieta, como la manzanilla o la gordal, son las más habituales para partir, aunque cualquier aceituna verde y dura sirve.

Si quedan amargas, el desamargado ha sido corto o se ha saltado algún cambio de agua; alárgalo 2 o 3 días antes del aliño sin miedo. Si se ablandan, suelen haberse machacado demasiado fuerte o haber quedado al aire, y si salen sosas, falta tiempo en el tarro o sal en la salmuera. Prueba una antes de envasar y otra pasada la semana: así corriges la sal o el amargor de las aceitunas machacadas cuando todavía hay remedio. Apunta en la tapa la fecha del aliño y cambia el agua siempre a la misma hora; con trucos así no se te pasa ningún día ni confundes los tarros.

Más allá del aperitivo, las aceitunas machacadas aliñadas funcionan en ensaladas y guisos de pescado. Pruébalas troceadas en una ensalada de lentejas con naranjas y aceitunas, o en la salsa de una dorada con salsa de aceitunas, quitándoles antes el hueso.

Para tener variedad en la despensa, puedes preparar al mismo tiempo unas aceitunas de ajos caseras y alternar los 2 tarros en el aperitivo. Una vez abierto, cada tarro se conserva mejor frío, bien cerrado y con las aceitunas siempre sumergidas en su aliño, así que no lo dejes fuera de la nevera durante toda la comida y devuélvelo a su sitio en cuanto sirvas.

Valora esta recetas 71 valoraciones
Añade esta receta a tus favoritos Y tenla a mano siempre que quieras