El codillo de cerdo es una de esas piezas que, cocinada con paciencia, se convierte en un auténtico manjar para toda la familia. En Gallina Blanca sabemos que el ritmo del día a día a veces nos deja poco tiempo, por eso queremos ayudarte a conseguir ese sabor profundo y tradicional de forma sencilla incorporando nuestro Caldo Casero de Carne 100% Natural, que aporta toda la sustancia necesaria sin complicaciones.

Esta elaboración tiene una larga tradición en la gastronomía europea y ha calado hondo en los hogares españoles, especialmente en los meses de frío. Es una carne que destaca por su jugosidad y por cómo se deshace en la boca tras una cocción lenta, convirtiéndose en el centro de cualquier comida dominical o celebración especial donde se busque un plato contundente y sabroso.

Para conseguir un resultado espectacular, es fundamental seleccionar bien los ingredientes del codillo de cerdo, buscando siempre piezas frescas y de calidad. Aunque pueda parecer laborioso, esta receta de codillo de cerdo fácil está pensada para que cualquier aficionado pueda hacer un codillo de cerdo con éxito rotundo. Sigue nuestros pasos para lograr un codillo de cerdo original con una salsa ligada y llena de matices que gustará a todos.

Información nutricional(por ración)

Energía

450 kcal

Hidratos

8 g

Grasas

28 g

Fibra

2 g

Proteínas

32 g

¿Cuántos comensales?
4
Codillo
Codillo
4 unidades en mitades
Cebolla
Cebolla
2 unidades
Vino tinto
Vino tinto
500 mililitros
Tomate
Tomate
2 unidades
Romero
Romero
al gusto
Tomillo
Tomillo
al gusto
Limón
Limón
al gusto
Ajo
Ajo
4 dientes
Zanahoria
Zanahoria
1 unidad
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Paso 1 de 3

Sellado de la carne y sofrito de verduras

Sellado de la carne y sofrito de verduras

Comenzamos preparando las cuatro mitades de codillo, salpimentándolas al gusto. En una olla amplia con un buen chorro de aceite de oliva, sellamos la carne a fuego medio-alto por todos sus lados hasta que presente un color dorado y apetecible. Este paso es fundamental para que los jugos se mantengan en el interior durante la cocción y la pieza resulte mucho más tierna.

Una vez dorados, retiramos los codillos y, en ese mismo aceite, añadimos las cebollas picadas, la zanahoria en rodajas y los dientes de ajo enteros con un pequeño corte. Sofreímos a fuego lento hasta que la verdura esté bien pochada y empiece a tomar color. En este momento, incorporamos los tomates troceados y dejamos que se cocinen unos minutos hasta que baje el agua.

Paso 2 de 3

Cocción con Caldo Casero de Carne y aromas

Cocción con Caldo Casero de Carne y aromas

Reincorporamos los codillos a la olla y vertemos los 500 ml de vino tinto. Subimos el fuego un par de minutos para que el alcohol se evapore por completo. A continuación, cubrimos la carne con el Caldo Casero de Carne 100% Natural de Gallina Blanca. Este fondo será la base del sabor, aportando esa intensidad que solo se consigue con ingredientes naturales y una cocción cuidada.

Añadimos ahora las hierbas aromáticas: el romero, el tomillo y un chorrito de limón para equilibrar la grasa de la pieza. Bajamos el fuego, tapamos la olla y dejamos que el guiso se cocine lentamente durante unas dos horas o dos horas y media. Sabremos que está listo cuando la carne empiece a desprenderse del hueso con solo tocarla con un tenedor.

Paso 3 de 3

Reducción de la salsa y presentación final

Reducción de la salsa y presentación final

Cuando la carne esté perfectamente tierna, la retiramos con cuidado de la olla y la reservamos en una fuente. Pasamos el resto del contenido (las verduras y el jugo de la cocción) por un pasapurés o la batidora para obtener una salsa fina y homogénea. Si observamos que ha quedado algo líquida, podemos dejarla al fuego unos minutos más para que reduzca y espese, concentrando así todos los sabores del guiso.

Para terminar, volvemos a introducir los codillos en la salsa caliente para que se impregnen bien y cojan temperatura. Servimos el plato recién hecho, bañando generosamente la carne con su salsa. El resultado es un bocado de textura melosa y sabor profundo que demuestra por qué la cocina tradicional sigue siendo la reina de la mesa.

Consejos finales

Para disfrutar plenamente de esta receta de codillo de cerdo casera, lo ideal es servirla acompañada de un buen puré de patatas o unas patatas asadas que recojan bien la salsa. Aprender cómo hacer este plato paso a paso te permite controlar cada matiz del sabor, asegurando que la carne quede en su punto exacto de jugosidad. Es una elaboración que gana mucho si se deja reposar unos minutos antes de llevarla a la mesa, permitiendo que los jugos se asienten.

Aunque no es una preparación rápida debido a los tiempos de cocción de la carne, el esfuerzo se ve recompensado con creces por la textura final. Si buscas algunos trucos para que el resultado sea espectacular, te recomendamos usar siempre fuego muy lento para que el colágeno de la pieza se transforme en una gelatina suave. Esta cantidad está pensada para cuatro personas, siendo una opción excelente para una comida familiar donde la calidad y el sabor real son lo más importante.

Si te ha gustado preparar este guiso, te recomendamos explorar otras opciones deliciosas como unas carrilleras de cerdo melosas, un sabroso solomillo de cerdo a la pimienta o un reconfortante plato de lomo de cerdo en salsa de verduras.

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