Preguntas frecuentes a nuestro Chef Guía
Por si te falta un ingrediente...
Un caldo y un consomé no son lo mismo, Para hacer un caldo, nada mejor que un Caldo Casero de Pollo Gallina Blanca. Rápido y natural, perfecto para un apaño en los que no tienes tiempo.
En cambio, si quieres hacer un consomé apunta que vamos con los ingredientes.
Dos pechugas grandes de gallina
4 huesos de espinaza
Una punta de jamón
300 – 400 g de morcillo de ternera
2 huesos de cala
3 l de agua
Una cucharadita de sal
Una cucharadita de granos de pimienta
Una zanahoria grande
Una cebolla grande
Una patata grande
Un puerro
4 dientes de ajo
Una hoja de laurel
Y ahora ponte a hacer el consomé. Es muy sencillo, para empezar pela y parte las verduras. Lava, también, los huesos y pon todo en una olla con agua. Cuando el agua rompa a hervir, incorpora las verduras troceadas, los ajos con su piel y la hoja de laurel.
Tendremos que esperar a que vuelva a hervir. En cuanto empiece a burbujear, baja el fuego y cuece todo durante 3 horas sin tapar. Cuando hayan pasado esas horitas puedes retirar las verduras, la carne y los huesos. Desengrasa el caldo y cuélalo, rectificando de sal si hace falta. Y listo, ya tienes tu caldo.
Bueno, y nada de tirar la carne, pícala finita y úsala para hacer una deliciosas croquetas de pollo y jamón.
Hay muchas opciones para poder hacer deliciosos bocadillos fríos. Una de las mejores opciones son aquellos que contienen queso en su composición. Por ejemplo, siempre puedes combinar una tortilla francesa con queso emmental y unos pimientos verdes fritos. Si no eres de pimientos, no te preocupes, puedes hacer un majado de aguacate, con pimienta negra y sal gorda, súmale atún, rúcula, queso de cabra y salmón ahumado. Vale, el aguacate quizás es demasiado graso. Siempre puedes combinar cebolla caramelizada, con lomo pasado por la plancha, el toque verde de los canónigos y el queso que más te guste. Y si estas opciones no te convencen, siempre puedes acudir a nuestro recetario de bocadillos.
A las patatas a lo pobre puedes añadirles pimientos de distintos colores y ajo, que son los ingredientes extra más comunes. Para enriquecer el plato, algunas recetas incorporan jamón picado, chorizo o un chorrito de vinagre al final para un toque de acidez.
Para un auténtico pollo al chilindrón, los pimientos más adecuados son los rojos carnosos. En ciertas recetas de la tradición, también se incorporan pimientos choriceros hidratados; esto garantiza no solo profundidad de sabor, sino también el característico color rojo intenso de la salsa final.
Gallina Blanca Chef Guía
Pimientos verdes rellenos de jamón y queso
No encontramos resultados para tu búsqueda.
Verifica la ortografía o prueba con una palabra diferente.