Preguntas frecuentes a nuestro Chef Guía
Por si te falta un ingrediente...
Hay dos grandes retos con la salsa holandesa. El primero es lograr que la salsa adquiera la textura correcta sin que se corte. ¡Algo nada fácil incluso para los profesionales! Hay que pensar que es una prueba para saber el nivel de un alumno en una escuela de cocina. Si ya has logrado el primer objetivo, el segundo es pensar el tipo de receta que luce mejor con las salsa holandesa. Es ideal para acompañar pescados y hortalizas. Quizás su mejor aliado entre los pescados sea el salmón. Otra opción muy de moda son los huevos Benedict, para ser el rey o la reina del brunch con tus amigos. Es aconsejable no gratinar porque si no es una salsa industrial es probable que se corte.
Aconsejar una alimentación adecuada para las personas de la tercera edad es muy complicado, ya que no todo el mundo al llegar a la vejez presenta las mismas casuísticas. Puede ser que seas hipertenso, o diabético, o que ya no digieras bien según qué alimentos. Por ello, lo que sí podemos hacer, es darte unos consejos para aplicarlos a tu alimentación diaria.
El primero, aunque sea de perogrullo, es muy importante. A pesar de los años, la dieta tiene que ser tan variada como para una persona joven. No digas que no a los hidratos provenientes de las legumbres o la pasta, ni a las proteínas, dando más importancia a las de origen vegetal (quinoa, soja texturizada) antes que a las animales y dentro de estas últimas, prioriza por las carnes blancas como la de pavo o pollo.
El desayuno es importante, ya que te dará energía para todo el día. También es algo que todos sabemos, pero pocos ponemos en práctica. Por ello intenta que haya siempre una fuente de hidratación, favoreciendo el consumo de infusiones frente al café, algo de proteína como los huevos o el queso fresco, una fécula como pan o muesli integral, y una pieza de fruta.
¿Sabías que la sensación de sed disminuye con la edad? bebe aunque no tengas sed, un vasito de agua cada par de horas, y también come aunque no tengas hambre en forma de comidas pequeñas.
Con la vejez llegan los problemas con los huesos, y las dos maneras en los que puedes enfrentarlos es aumentar el consumo de alimentos ricos en calcio, como los lácteos, y con una actividad física moderada. Además, también pierde fuerza la mandíbula, pero esto no implica que no puedas disfrutar de la comida. Los flanes, las cremas y las gelatinas son perfectas para poder disfrutar de las comidas.
Por último, la tan temida sal. Para evitarla sin perder sabor prueba a jugar con las especias; te ayudarán a darle mucho sabor a las comidas sin darte problemas en la tensión.
En Gallina Blanca vamos sobrados de ideas. Un segundo plato perfecto para el otoño y el invierno, un riquísimo estofado de verduras con pavo. Es estupendo para esos días en los que necesitamos un empujoncito, ya sea por el frío o porque nuestro ánimo no está del todo a punto.
Si no eres de estofados, pero te flipa el pimiento, tenemos una de recetas con esta hortaliza como acompañamiento que es para perder la cabeza. Estos rollitos de pollo y pimiento te harán quedar como un auténtico chef con tus invitados. Y, espérate, porque vamos con una riquísima lasaña de champìñones, pimiento y atún
Y si quieres muchas, muchas más ideas, visita nuestro apartado de recetas con verduras en la web
Un caldo y un consomé no son lo mismo, Para hacer un caldo, nada mejor que un Caldo Casero de Pollo Gallina Blanca. Rápido y natural, perfecto para un apaño en los que no tienes tiempo.
En cambio, si quieres hacer un consomé apunta que vamos con los ingredientes.
Dos pechugas grandes de gallina
4 huesos de espinaza
Una punta de jamón
300 – 400 g de morcillo de ternera
2 huesos de cala
3 l de agua
Una cucharadita de sal
Una cucharadita de granos de pimienta
Una zanahoria grande
Una cebolla grande
Una patata grande
Un puerro
4 dientes de ajo
Una hoja de laurel
Y ahora ponte a hacer el consomé. Es muy sencillo, para empezar pela y parte las verduras. Lava, también, los huesos y pon todo en una olla con agua. Cuando el agua rompa a hervir, incorpora las verduras troceadas, los ajos con su piel y la hoja de laurel.
Tendremos que esperar a que vuelva a hervir. En cuanto empiece a burbujear, baja el fuego y cuece todo durante 3 horas sin tapar. Cuando hayan pasado esas horitas puedes retirar las verduras, la carne y los huesos. Desengrasa el caldo y cuélalo, rectificando de sal si hace falta. Y listo, ya tienes tu caldo.
Bueno, y nada de tirar la carne, pícala finita y úsala para hacer una deliciosas croquetas de pollo y jamón.
Gallina Blanca Chef Guía
Huevo al microondas con jamón de pavo
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