Preparar un buen pollo al ajillo es uno de esos placeres sencillos que nunca fallan en cualquier mesa española. En Gallina Blanca sabemos que el secreto de un plato redondo está en el cariño que le ponemos y en ese toque de sabor que aporta una pastilla de Avecrem Pollo, que nos ayuda a realzar los jugos naturales de la carne de forma discreta y muy efectiva en el día a día.

Este plato tiene una larga tradición en nuestra gastronomía, siendo un habitual de las ventas de carretera y los mesones más castizos. Su origen es humilde, pero su capacidad para conquistar paladares es inmensa gracias a esa combinación infalible de carne dorada y el aroma inconfundible del ajo frito en buen aceite de oliva.

Antes de empezar, asegúrate de reunir todos los ingredientes para el pollo al ajillo que te detallamos. Verás que esta es una receta fácil de seguir, manteniendo siempre la esencia del pollo al ajillo original para que puedas transportar a tu familia a los sabores de siempre con muy poco esfuerzo.

Información nutricional(por ración)

Energía

345 kcal

Hidratos

4 g

Grasas

22 g

Fibra

1 g

Proteínas

32 g

¿Cuántos comensales?
4
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
1 chorro
Ajo
Ajo
1 cabeza
Orégano
Orégano
1 cucharada pequeña
Pimienta negra molida
Pimienta negra molida
1 una pizca
Avecrem Pollo
1 pastilla
Agua
Agua
250 mililitros
Cogñac
Cogñac
100 mililitros
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Paso 1 de 3

Dorado del ajo y sellado del pollo

Dorado del ajo y sellado del pollo

Empezamos calentando una sartén o cazuela amplia con un buen chorro de aceite de oliva. Pelamos los dientes de la cabeza de ajo, dándoles un pequeño golpe seco para abrirlos sin que se rompan del todo; esto permitirá que suelten todo su aroma en el aceite sin quemarse rápidamente. Los doramos a fuego medio hasta que tomen un tono canela y los retiramos para reservarlos.

En ese mismo aceite aromatizado, añadimos el pollo troceado, previamente salpimentado con una pizca de pimienta negra molida. Es fundamental que el fuego esté vivo para que la carne se selle correctamente por fuera, quedando bien dorada y crujiente, manteniendo toda su jugosidad en el interior. Este paso es clave para conseguir la textura final perfecta.

Paso 2 de 3

Incorporación de sabores y reducción

Incorporación de sabores y reducción

Una vez que el pollo esté bien dorado por todos sus lados, volvemos a incorporar los ajos a la cazuela y espolvoreamos la cucharada de orégano. En este momento, añadimos la pastilla de Avecrem Caldo de Pollo desmenuzada, repartiéndola bien por la superficie para que se integre con la grasa del sofrito y potencie el sabor de la carne de manera uniforme.

Subimos un poco el fuego y vertemos los 100 ml de coñac. Dejamos que el alcohol se evapore durante un par de minutos; este paso aportará un aroma profundo y un color más intenso a la salsa. Es fundamental remover bien el fondo de la cazuela con una cuchara de madera para recuperar todos los jugos caramelizados que el pollo ha dejado durante el sellado.

Paso 3 de 3

Cocción final en salsa

Cocción final en salsa

Añadimos los 250 ml de agua a la preparación, bajamos el fuego a una intensidad media-baja y tapamos la cazuela. Dejamos que el guiso se cocine durante unos 15 o 20 minutos, dependiendo del tamaño de los trozos de carne. Durante este tiempo, el líquido se irá reduciendo poco a poco, mezclándose con el aceite y los ajos hasta formar una salsa ligada y untuosa.

En los últimos minutos de cocción, podemos destapar la cazuela para que la salsa termine de espesar a nuestro gusto. El resultado debe ser un pollo tierno que se desprenda del hueso con facilidad, envuelto en un delicioso jugo de ajos, suave pero lleno de carácter. Antes de servir, rectificamos de sal si fuera necesario, aunque el toque del caldo suele ser suficiente para equilibrar el plato.

Consejos finales

Servir esta elaboración casera es siempre un éxito asegurado en cualquier reunión. Para que el resultado sea impecable, te recomendamos acompañarlo con unas patatas fritas cortadas en dados o un poco de arroz blanco que ayude a recoger la deliciosa salsa. Ahora que ya sabes cómo hacer pollo al ajillo paso a paso, verás que es una opción de cena o comida rápida que te sacará de más de un apuro.

Si quieres aplicar algunos trucos para este plato, prueba a dejar que los ajos se confiten lentamente antes de subir el fuego para dorar la carne. Esta receta para cuatro personas es ideal para compartir en familia, manteniendo viva la tradición de los platos hechos con tiempo y buenos ingredientes. ¡Buen provecho!

Si te ha gustado esta elaboración, puedes probar otras variantes deliciosas como el lomo al ajillo para cambiar de proteína, o decantarte por un clásico pollo guisado. Para los amantes del horno, los muslos de pollo al horno son una opción fantástica y muy cómoda.

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