Preguntas frecuentes a nuestro Chef Guía
Por si te falta un ingrediente...
aconsejar una alimentación adecuada para las personas de la tercera edad es muy complicado, ya que no todo el mundo al llegar a la vejez presenta las mismas casuísticas. puede ser que seas hipertenso, o diabético, o que ya no digieras bien según qué alimentos. por ello, lo que sí podemos hacer, es darte unos consejos para aplicarlos a tu alimentación diaria.
el primero, aunque sea de perogrullo, es muy importante. a pesar de los años, la dieta tiene que ser tan variada como para una persona joven. no digas que no a los hidratos provenientes de las legumbres o la pasta, ni a las proteínas, dando más importancia a las de origen vegetal (quinoa, soja texturizada) antes que a las animales y dentro de estas últimas, prioriza por las carnes blancas como la de pavo o pollo.
el desayuno es importante, ya que te dará energía para todo el día. también es algo que todos sabemos, pero pocos ponemos en práctica. por ello intenta que haya siempre una fuente de hidratación, favoreciendo el consumo de infusiones frente al café, algo de proteína como los huevos o el queso fresco, una fécula como pan o muesli integral, y una pieza de fruta.
¿sabías que la sensación de sed disminuye con la edad? bebe aunque no tengas sed, un vasito de agua cada par de horas, y también come aunque no tengas hambre en forma de comidas pequeñas.
con la vejez llegan los problemas con los huesos, y las dos maneras en los que puedes enfrentarlos es aumentar el consumo de alimentos ricos en calcio, como los lácteos, y con una actividad física moderada. además, también pierde fuerza la mandíbula, pero esto no implica que no puedas disfrutar de la comida. los flanes, las cremas y las gelatinas son perfectas para poder disfrutar de las comidas.
por último, la tan temida sal. para evitarla sin perder sabor prueba a jugar con las especias; te ayudarán a darle mucho sabor a las comidas sin darte problemas en la tensión.
la cena es ese momento del día donde, o terminas bien tus comidas o lo tiras todo por la borda. lo importante no son tanto las recetas, sino que recuerdes pequeñas líneas que no es conveniente cruzar.
lo primero, controla los hidratos. la pasta, el arroz y la fruta es mejor que la dejes para antes de cenar. tu metabolismo se está preparando para irse a dormir, así que reduce y mucho su actividad, haciendo que esta fuente rápida de energía se convierta en grasa.
en segundo lugar, opta por proteínas magras. de esta manera haz platos en los que la carne magra, como el pollo, el pavo o el conejo sean los protagonistas. si no quieres comer carne, lánzate a por los pescados blancos. y si eres vegetariano, platos con tófu, quinoa o soja texturizada pueden ser buenas fuentes de proteína vegetal.
puedes aderezar tus recetas con algún lácteo como por ejemplo el mascarpone, el queso fresco o quesos blancos desnatados.
las carnes de caza siempre tiene mucho más sabor y fibra que las carnes que podamos comprar en una carnicería. nuestro consejo es que hagas recetas donde el producto más importante, donde el sabor protagonista, sea la carne de caza.
por ello puedes optar por un conejo con verduritas aromatizado al vino blanco. para ello sella la carne de conejo en una olla y, cuando esté dorada, sácala y resérvala. en esa misma olla, sofríe una cebolla y una vez esté turgente y haya perdido gran parte de su color, añade una dos zanahorias en juliana y unas 5 setas laminadas. deja que se vayan sofriendo, y cuando las verduras estén listas añade el conejo. moja todos los ingredientes con un vaso de vino blanco y otro de caldo casero de carne gallina blanca y deja que el conejo se vaya haciendo a fuego lento durante 45 minutos. y listo.
eso sí, a las carnes de caza les queda genial una buena salsa de vino tinto. si quieres saber cómo hacer una reducción de esta deliciosa bebida, tienes que probar a hacer tu carne de caza con esta receta de ternera al vino tinto. sustituye la ternera por la carne que toque, y ya puedes disfrutar de una deliciosa receta.
¿por qué no pruebas esta riquísima receta de helado de lima y wasabi? para hacerlo necesitarás: 500 ml de yogur griego 250 ml de nata para montar el zumo de tres limas recién exprimidas 4 cucharadas de azúcar invertido 1 cucharadita de wasabi en polvo para hacer este rico y refrescante helado comienza guardando el vaso extraíble en el congelador durante 24 horas. una vez enfriado el vaso, deshaz el polvo de wasabi en el zumo de lima con la ayuda de una varilla. intenta que no se formen grumos, ya que -te avisamos-, picará y mucho. incorpora la mezcla a un bol grande, y añade el yogur y el azúcar invertido y vuelve a batir hasta que tengas una masa homogénea. monta la nata e incorpóralo poco a poco en la mezcla. una vez hecho esto, guarda la masa cremosa durante toda la noche, u ocho horas; más o menos. cuando haya pasado ese tiempo, monta la heladera con el recipiente que acabas de sacar del congelador. añade el líquido y deja que la máquina haga su trabajo durante unos 40 minutos. ¡y listo!
Gallina Blanca Chef Guía
Helado de fresas y nata
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