Frío de la nevera en verano o templado en invierno, el arroz con leche condensada es un postre de cuchara que se hace en una sola olla con leche entera, canela y piel de limón. La cantidad es para 6 personas y lleva unos 45 minutos de fuego suave, más el rato que necesita para enfriarse antes de servir.

El arroz con leche es un postre tradicional en buena parte de España, y cada región lo termina a su modo. En Asturias se sirve con una capa de azúcar quemado por encima, como en el arroz con leche quemado, y en muchas casas se perfuma con piel de naranja en lugar de limón. La leche condensada es un atajo para conseguir de una vez dulzor y cremosidad: aporta azúcar y cuerpo, así que con 175 g y 75 g de azúcar blanco para 1 litro de leche el resultado queda dulce sin empalagar.

Elige bien el grano. Esta versión usa arroz tipo Bomba, que absorbe mucha leche y mantiene el grano entero; un arroz redondo más corriente suelta más almidón y deja un postre algo más cremoso y ligado, así que cualquiera de los 2 funciona según la textura que busques. Lo que no conviene es lavarlo, porque ese almidón es el que espesa la leche.

La técnica es fácil, pero pide paciencia: fuego bajo y remover cada 5 minutos con una cuchara de madera, rascando el fondo, para que la leche no se pegue ni tome sabor a quemado. Al pelar el limón, saca solo la parte amarilla, porque la piel blanca amarga.

Información nutricional(por ración)

Energía

346 kcal

Hidratos

61 g

Fibra

8 g

Proteínas

10 g

¿Cuántos comensales?
6
Leche entera
Leche entera
1 litro
Leche condensada
Leche condensada
175 gramos
Azúcar blanco
Azúcar blanco
75 gramos
Canela
Canela
1 rama
Limón
Limón
1 unidad cáscara
Canela
Canela
al gusto molida
Imágenes generadas con IA
Cooking Mode Desactivado

Con el Cooking Mode tu pantalla no va a entrar en modo hibernación...

Paso 1 de 3

Cuece el arroz en la leche aromatizada

Cuece el arroz en la leche aromatizada

En una olla grande y de fondo grueso, pon el litro de leche entera con la rama de canela y la cáscara del limón, sin nada de la parte blanca. Calienta a fuego medio y vigila: en cuanto empiece a subir y a hervir, añade el arroz tipo Bomba y pon el fuego al mínimo.

Cuece a fuego lento entre 35 y 40 minutos, removiendo cada 5 minutos con una cuchara de madera y rascando bien el fondo y las esquinas, que es donde la leche se agarra primero. Si hierve con fuerza, sube espuma y la leche se quema; debe moverse apenas, con alguna burbuja pequeña asomando.

El arroz está en su punto cuando el grano está tierno pero entero y ha absorbido buena parte de la leche, aunque la mezcla todavía debe verse algo caldosa, porque espesa mucho al enfriarse. Retira entonces la rama de canela y la cáscara de limón antes de seguir.

Paso 2 de 3

Añade la leche condensada al arroz con leche

Añade la leche condensada al arroz con leche

Con el arroz ya cocido, separa la olla del fuego 2 minutos, así la mezcla se templa un poco. Incorpora los 175 g de leche condensada y los 75 g de azúcar blanco y remueve con suavidad, sin batir, para que se repartan bien y el grano no se rompa.

Vuelve a poner la olla a fuego muy bajo y cocina unos 5 minutos más, removiendo sin parar, hasta que el azúcar se haya disuelto y la leche condensada esté integrada por completo. Este es el momento en que el postre gana su textura cremosa, así que no subas el fuego: con tanto azúcar, la leche se pega al fondo y se tuesta en segundos.

Prueba de dulzor antes de apagar. Si lo prefieres menos dulce, la próxima vez reduce el azúcar blanco y deja la leche condensada, que es la que aporta el cuerpo. Recuerda que en frío el dulzor se nota menos que en caliente.

Paso 3 de 3

Deja enfriar y sirve con canela

Deja enfriar y sirve con canela

Apaga, aparta la olla y deja que el arroz con leche se enfríe a temperatura ambiente, removiendo de vez en cuando durante los primeros minutos para que no se forme una nata gruesa en la superficie. Si no lo vas a remover, cubre el recipiente con film transparente pegado a la superficie.

Reparte el arroz en 6 cuencos o en una fuente grande, según cómo lo vayas a presentar. Cuando ya no esté caliente, mételo en el frigorífico un mínimo de 2 horas si lo quieres frío, que es como más se toma; templado también está muy bueno y se nota más cremoso.

Justo antes de servir, espolvorea canela molida por encima. Si la pones con antelación, se humedece y se oscurece. Para un acabado más limpio, tamízala con un colador pequeño para que quede una capa fina y uniforme.

Consejos finales

Si al enfriarse queda demasiado espeso, calienta un poco de leche y añádela poco a poco removiendo hasta que recupere la cremosidad. Si en cambio sigue líquido, devuélvelo al fuego mínimo unos minutos más sin dejar de remover. Ten en cuenta que el arroz sigue absorbiendo leche durante horas, por eso conviene apagar el fuego cuando aún parece algo suelto.

El arroz con leche condensada se conserva en la nevera, bien tapado, hasta 3 días. Congelarlo no es buena idea: al descongelarse, el grano se queda harinoso y la leche se separa. Si lo vas a llevar a una comida fuera de casa, transpórtalo en frío y espolvorea la canela al llegar.

Hay un truco para cambiar el carácter del postre sin tocar la base: sustituye la piel de limón por piel de naranja, o añade a la leche una vaina de vainilla abierta junto a la canela al principio de la cocción. Para la versión asturiana, cubre cada ración con una capa fina de azúcar y quémala con un soplete o una pala de hierro caliente justo antes de servir. Y si necesitas una versión sin lactosa, usa leche y leche condensada sin lactosa en las mismas cantidades y con los mismos tiempos.

Si buscas un acabado aún más cremoso, el arroz con leche y nata suma nata a la cocción. Con lo que te quede puedes preparar un flan de arroz con leche, y para otro postre de cuchara con leche, las natillas rápidas se hacen en menos tiempo.

Valora esta recetas 217 valoraciones
Añade esta receta a tus favoritos Y tenla a mano siempre que quieras