Saber cómo hacer alcachofas al microondas resuelve una guarnición de invierno sin cazuela ni agua de cocción: se limpian, se parten por la mitad y se cocinan tapadas con zumo de limón, aceite de oliva, sal y pimienta. En unos 20 minutos, contando la limpieza, que es la parte lenta, tienes con 4 alcachofas un primer plato ligero o una guarnición para 4 personas.

España es uno de los grandes productores de alcachofa de Europa, y varias zonas tienen sello propio: la Alcachofa de Tudela en la Ribera navarra, la de Benicarló en Castellón o la Carxofa del Prat en el delta del Llobregat, además de la Vega Baja del Segura, en Alicante y Murcia. La temporada va de noviembre a abril, y las de pleno invierno son las más tiernas y con menos pelusa en el centro.

Elige alcachofas que pesen en la mano, con las hojas cerradas y apretadas y sin manchas negras en las puntas; si al apretarlas crujen, están frescas. Las muy abiertas suelen ser viejas y tienen el corazón más duro. Cocinadas así conservan sus jugos y la textura firme, algo que con el hervido largo se pierde, y el punto es más fácil de controlar que en una olla, porque no hay agua que escurrir ni fuego que vigilar. Si prefieres un acabado tostado, pásalas después por la sartén o prueba las alcachofas al horno.

Lo único delicado es el tiempo, que depende del tamaño de la pieza y de la potencia del aparato: un microondas de 700 W pide 2 o 3 minutos más que uno de 800 W. Las Esencias de Tomillo y Romero se añaden al final, sobre la verdura caliente, para que el aroma no se apague con la cocción.

Información nutricional(por ración)

Energía

58 kcal

Hidratos

6.5 g

Grasas

2.6 g

Fibra

5.2 g

Proteínas

2.4 g

¿Cuántos comensales?
4
Alcachofa
Alcachofa
4 unidades
Limón
Limón
1 unidad
Pimienta
Pimienta
al gusto
Sal
Sal
al gusto
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
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Paso 1 de 1

Limpia, aliña y cocina las alcachofas

Corta el tallo de las 4 alcachofas dejando 1 o 2 cm y pélalo con un cuchillo, porque es tan tierno como el corazón. Retira las hojas exteriores más duras, normalmente 2 o 3 vueltas, hasta llegar a las de color verde claro. Corta unos 2 cm de la punta, lávalas bajo el grifo y ábrelas en 2 mitades de arriba abajo. Si ves pelusa en el centro, sácala con una cucharilla. Frota cada corte con medio limón según vas limpiando para que no se ennegrezcan.

Coloca las mitades con el corte hacia arriba en una fuente apta para microondas o en un estuche de vapor de silicona, en una sola capa y con las más gruesas hacia el borde, donde el aparato calienta más. Riégalas con el zumo del limón, salpimienta y añade 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Tapa con su tapa o con film apto para microondas pinchado en 2 o 3 puntos, para que el vapor las cueza sin que reviente.

Cocina a máxima potencia, 800 W, de 8 a 10 minutos. Pincha la base de una de las mitades con un cuchillo fino: tiene que entrar sin resistencia. Si no, dales 1 o 2 minutos más. Déjalas reposar tapadas 2 minutos, sazona con las Esencias de Tomillo y Romero de Gallina Blanca y sírvelas calientes con el jugo de la fuente por encima.

Consejos finales

Enteras, sin partir, también se pueden hacer: abre un poco las hojas con los dedos para que entre el aliño y cuenta unos 12 a 15 minutos a 800 W para 4 piezas medianas, comprobando la base a partir del minuto 12. En mitades, las alcachofas grandes pueden necesitar 12 minutos. Empieza siempre por el tiempo corto y añade de minuto en minuto, porque pasadas las hojas se vuelven grises y fibrosas. Para que no ennegrezcan, frota el corte con limón nada más hacerlo; para saber si están, pincha siempre por la base, que es lo último que se hace. Son trucos sencillos que evitan a la vez el corte negro y la base dura.

Guardadas con su jugo en un táper, duran 2 días en frío. Recalienta tapadas 1 minuto en el microondas o pásalas por una sartén caliente con muy poco aceite, apoyadas por el corte, hasta que se tuesten. Al congelarlas ya cocinadas sueltan agua y quedan blandas, así que mejor evitarlo. Las que sobren se pueden picar y añadir a una tortilla o a un revuelto.

Las 8 mitades llenan una fuente de entrante. Con unas lascas de jamón ibérico por encima, que se templan con el calor de la verdura, el plato recuerda a las alcachofas con jamón, en versión rápida. También van bien con una salsa romesco casera o una vinagreta suave para mojar hoja por hoja, o con un huevo poché encima.

Para completar una cena entre semana con el mismo aparato, las patatas al microondas sirven de guarnición y la merluza con cebolla al microondas se hace en el mismo recipiente y deja la cocina limpia.

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