Cocinar el pescado sobre una cama de verduras salteadas, en la misma fuente, es lo que hace que esta merluza al horno con verduras quede jugosa: el pimiento rojo, la zanahoria, la cebolla y el tomate sueltan su agua y crean vapor alrededor de un lomo de 130 g. Las cantidades corresponden a una ración individual, para 1 persona, y en unos 35 minutos la tienes en la mesa, de los que apenas 15 son de horno.

El resultado depende mucho de la pieza que compres. Si puedes elegir, busca merluza de pincho, pescada con anzuelo y manipulada pieza a pieza, que suele llegar con la carne más firme y menos golpeada. En la pescadería, fíjate en que la carne esté tersa y brillante y huela a mar, no a pescado pasado. Para cocinar en casa sin pelearte con espinas, pide un lomo del centro o una cola abierta, y que te la limpien y desescamen allí mismo. La clave técnica es no pasarse de horno. A 200 °C, un lomo que mida entre 2 y 3 cm de grosor está listo en 12 a 15 minutos; dejarlo 25 lo seca, por mucho jugo que tenga la fuente. El salteado previo de las verduras, unos 5 minutos, también importa: si entran crudas, la zanahoria sigue dura cuando el pescado ya está hecho. Controlando esos 2 tiempos, sacarla bien es fácil cualquier noche de la semana. Si cocinas para 4 personas, multiplica las cantidades por 4 y usa una fuente más grande, sin amontonar los lomos.

Información nutricional(por ración)

Energía

280 kcal

Hidratos

15 g

Grasas

3 g

Fibra

30 g

Proteínas

10 g

¿Cuántos comensales?
1
Merluza
Merluza
130 gramos
Pimiento rojo
Pimiento rojo
50 gramos
Zanahoria
Zanahoria
50 gramos
Tomate
Tomate
150 gramos
Cebolla
Cebolla
50 gramos
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
1 cucharada
Vino blanco
Vino blanco
1 cucharada de café
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Paso 1 de 4

Saltea las verduras y monta la fuente

Saltea las verduras y monta la fuente

Revisa el lomo de merluza: debe estar sin escamas y sin restos de vísceras. Recorre la carne con la yema de los dedos y retira con unas pinzas las espinas que notes, y sécalo con papel absorbente. Lava las verduras y córtalas: los 50 g de zanahoria, pelada, en rodajas finas; el pimiento rojo, 50 g, en tiras; los 50 g de cebolla en juliana, y los 150 g de tomate en dados.

Calienta en una sartén el aceite de oliva virgen extra, casi toda la cucharada, guardando unas gotas, y saltea primero la zanahoria a fuego medio durante 2 minutos, ya que necesita algo más de tiempo que el resto. Incorpora después el pimiento con la cebolla y, pasados otros 2 minutos, el tomate; en total, unos 5 minutos, hasta que se ablanden sin llegar a dorarse. Extiende las verduras en una fuente de horno pequeña y pon encima la merluza, apoyada sobre la piel si la conserva.

Paso 2 de 4

Sazona con la pastilla y vino blanco

Desmenuza con los dedos 1 pastilla de Avecrem Dúo Paella de Pescado y repártela por encima de la merluza y de las verduras, insistiendo en el pescado. La pastilla ya aporta sal y un fondo de sabor marinero, así que no añadas sal hasta haber probado el plato terminado: con 130 g de pescado, un pellizco extra lo deja salado.

Riega después con la cucharadita de vino blanco, mejor seco que afrutado o dulce, intentando que caiga sobre todo el conjunto y que humedezca la pastilla para que se disuelva. El agua que suelta el tomate, con ese poco de vino, crea vapor dentro de la fuente y evita que la superficie del pescado se reseque mientras se hace. Si quieres, añade por encima unas hojas de perejil o una pizca de pimienta, que encajan bien con el vino, aunque no son imprescindibles.

Paso 3 de 4

Termina la merluza al horno con verduras

Termina la merluza al horno con verduras

Con el horno ya caliente a 200 °C, resistencia superior e inferior, coloca la fuente en la bandeja central. Hornea entre 12 y 15 minutos si el lomo mide unos 2 o 3 cm en su parte más alta; si es una pieza muy gruesa, puede necesitar hasta 20. Más allá, la carne se seca. Sabrás que está hecha cuando pase de translúcida a blanca opaca y las láminas se abran solas al empujarlas con un tenedor; si usas termómetro, pínchalo en la parte más gruesa y espera a ver 60 °C como mínimo.

Para una superficie algo tostada, enciende el gratinador los últimos 2 minutos y no te alejes, porque el pescado se quema en nada. Si no quieres encender el horno, puedes hacerla en el microondas, tapada y a potencia media-alta, unos 4 minutos: queda menos dorada, y conviene comprobar el punto a partir del minuto 3.

Paso 4 de 4

Deja reposar y sirve con su jugo

Deja reposar y sirve con su jugo

Saca la fuente y deja el pescado quieto otros 2 o 3 minutos: el calor residual termina de igualar la cocción del centro y la carne se asienta, así no se rompe al pasarla al plato. Mientras tanto, el jugo del fondo, con el vino, el tomate y la pastilla disuelta, se habrá convertido en una salsa ligera.

Sirve la merluza sobre su cama de verduras, riégala con ese jugo y termina con las gotas de aceite de oliva virgen extra que habías reservado. Como guarnición, encaja una ensalada verde, un poco de arroz integral o unas patatas cocidas. Si un día prefieres una versión más contundente, con patata y cebolla en lugar de pimiento y zanahoria, tienes la merluza al horno con patatas y cebolla, que sigue la misma lógica de fuente única.

Consejos finales

Sacar la fuente a tiempo marca la diferencia entre una merluza al horno con verduras jugosa y otra que se deshace en hebras secas. Si al abrirla con el tenedor el centro aún está translúcido, devuélvela 2 o 3 minutos al horno; si ya se te ha pasado, rescátala sirviéndola con todo el jugo de las verduras y un hilo de aceite crudo por encima. Con un lomo tan fino funcionan trucos muy básicos, como atemperarlo: deja la merluza fuera del frigorífico un cuarto de hora antes de que entre al horno, porque muy fría tarda más en hacerse por dentro y el exterior se seca.

La misma fuente admite otros pescados blancos de carne firme, como el abadejo o el bacalao fresco, con tiempos parecidos según el grosor. También puedes añadir unas rodajas finas de calabacín al salteado o unas láminas de patata precocida bajo las verduras. Para darle un aire diferente, la merluza al horno con cúrcuma y limón cambia el perfil sin complicar la técnica.

El pescado al horno es mejor comerlo en el momento. Lo que no se coma puede esperar en el frigorífico, bien tapado, como mucho 1 o 2 días; recaliéntalo con suavidad, a baja potencia en el microondas o unos minutos en el horno tapado, porque un calor fuerte lo reseca. No es buena idea congelarlo ya cocinado, porque al descongelar suelta agua y pierde textura.

Si prefieres la merluza con salsa, la merluza en salsa verde es la alternativa tradicional en cazuela, y con lo que te sobre de un pescado limpio, el arroz meloso con pescado le da otra salida.

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