Pequeñas, planas y de carne blanca muy fina, las acedías fritas se comen con su piel crujiente, y la carne se desprende con facilidad de la espina central. Entre limpiar, secar, enharinar y freír en tandas cuenta con unos 25 minutos para el kilo de pescado, que da una fuente de pescaíto para 4 personas.

La acedía es un pez plano de la familia del lenguado, más pequeño y de sabor suave, que se pesca sobre todo en el golfo de Cádiz. Fuera de la versión casera, en las freidurías de Cádiz, Sanlúcar de Barrameda o Huelva se sirve en cartuchos de papel o en fuentes de pescaíto frito, junto a pijotas, boquerones y chocos. En la pescadería, búscalas de unos 15 a 20 cm, con los ojos brillantes y abultados, la piel húmeda y el cuerpo firme y rígido al cogerlas por la cola; si se doblan como un trapo, no son del día. Pide que te las limpien y te quiten las vísceras: te ahorras el paso más pesado y las tendrás listas para freír al llegar a casa.

Para un rebozado ligero, todo pasa por la temperatura del aceite. Fríelas a unos 180 °C, que es cuando un trocito de pan echa burbujas enseguida y se dora en unos segundos, y en tandas de 3 o 4 piezas para que el aceite no baje de golpe. Con el aceite frío la harina chupa grasa y la piel queda blanda; demasiado caliente, la superficie se oscurece y el centro queda crudo. Como no hay que filetearlas ni quitarles la piel, son de los pescados más fáciles para iniciarse en la fritura, y la mezcla de harina con algo de pan rallado ayuda a que la costra quede seca y suelta.

Información nutricional(por ración)

Energía

285 kcal

Hidratos

13 g

Grasas

14 g

Fibra

0.6 g

Proteínas

26 g

¿Cuántos comensales?
4
Acedia
Acedia
1 kilo fresca
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Harina
Harina
al gusto
Pan rallado
Pan rallado
al gusto
Sal
Sal
al gusto
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Paso 1 de 1

Limpia, enharina y fríe las acedías

Si no te las han limpiado en la pescadería, haz un pequeño corte bajo la cabeza, saca las vísceras y enjuaga las acedías con agua fría, sin quitarles la piel: les da firmeza y queda crujiente al freír. Sécalas una a una con papel de cocina por los 2 lados, a conciencia; la humedad es lo que hace que la harina se despegue o se apelmace. Sálalas justo antes de enharinar, no antes, para que no suelten agua.

En una fuente amplia, mezcla la harina con el pan rallado, que aporta un extra de crujiente; como orientación, funciona bien algo así como 3 partes de harina por 1 de pan. Pasa las acedías por la mezcla, presionando un poco, y sacúdelas bien en un colador para que solo quede una capa fina.

Calienta abundante aceite de oliva virgen extra en una sartén honda, con al menos 2 cm de altura, hasta unos 180 °C. Fríe las acedías en tandas pequeñas, de 3 o 4 según el tamaño, durante unos 3 o 4 minutos en total, dándoles la vuelta a mitad de tiempo, hasta que estén doradas por igual y la cola cruja. Las más grandes pueden necesitar 1 minuto más. Sácalas con una espumadera, déjalas escurrir sobre papel absorbente o mejor sobre una rejilla, que no las humedece por debajo, y sírvelas recién hechas.

Consejos finales

Fríelas justo antes de sentarte a la mesa, porque el crujiente dura pocos minutos. Si tienes que hacer varias tandas, deja las primeras en una bandeja con rejilla dentro del horno a 80 °C, con la puerta entreabierta, mientras terminas el resto: se mantienen calientes sin sudar. Las que sobren se conservan 1 día en el frigorífico, tapadas, y lo mejor para recuperarlas es el horno a 200 °C durante 5 o 6 minutos o la freidora de aire unos 4 minutos a 190 °C; en el microondas se quedan blandas. Fritas no se congelan bien.

Para que esta receta fácil quede como en una freiduría, no eches demasiadas piezas a la vez, porque el aceite se enfría y el pescado se empapa, y sacude siempre el exceso de harina: la que cae al aceite se quema y amarga las tandas siguientes. Son trucos que sirven para cualquier fritura de pescado. Vigila también el aceite: no debe llegar a humear, porque por encima de unos 200 °C se degrada, y si se oscurece mucho, cuélalo o cámbialo a mitad de camino. Ya frío y colado, puedes reutilizarlo 1 o 2 veces más, solo para pescado.

La freidora de aire es otra opción: quedan menos doradas pero bien secas si pulverizas las acedías enharinadas con aceite y las cocinas a 190 °C unos 8 a 10 minutos, girándolas a mitad, hasta que la cola cruja.

Sírvelas con unos gajos de limón y una ensalada de tomate de temporada, unos pimientos asados o un salmorejo bien frío, que equilibran el frito. Para montar una fuente variada de pescaíto, añade unas pijotas fritas o unos boquerones crujientes, que se fríen con el mismo aceite y la misma técnica.

Para un toque más gaditano, las ortiguillas fritas son un aperitivo muy típico de la zona, y para quien no coma pescado, unas berenjenas fritas crujientes completan la mesa.

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