El cazón en adobo es pescado marinado en vinagre de Jerez, ajo y especias, luego enharinado y frito hasta que queda dorado por fuera y jugoso por dentro. Para 4 personas necesitas unos 35 minutos de trabajo, repartidos entre el adobo y la fritura, más un mínimo de 4 horas de marinado en la nevera, que lo ideal es alargar a toda una noche.

En Cádiz se le llama también bienmesabe, y es uno de los pescados fritos andaluces más típicos de los bares y freidurías de la provincia. Adobar el pescado con vinagre, ajo, orégano, comino y pimentón es una técnica antigua de la cocina andaluza, que servía para aromatizarlo y alargar su vida, y que hoy se mantiene por el sabor: el vinagre afirma la carne y el pimentón tiñe la harina de un tono anaranjado muy reconocible.

El cazón es un pequeño tiburón de carne blanca y firme, sin espinas salvo el cartílago central, y por eso aguanta horas en el adobo sin deshacerse. Pide en la pescadería que te lo limpien y le quiten la piel, que es dura y áspera. Si no lo encuentras, la técnica funciona con otros pescados de carne prieta como el bonito; tienes también una receta de atún en adobo. Quien lo prepara a menudo suele tener sus trucos, y el más extendido es secar muy bien los dados antes de marinarlos, para que el adobo no se diluya. La pastilla de Avecrem Pescado desmenuzada en el majado le da al aliño un fondo marino.

Información nutricional(por ración)

Energía

245 kcal

Hidratos

12 g

Grasas

14 g

Fibra

1 g

Proteínas

18 g

¿Cuántos comensales?
4
Avecrem Pescado
1 pastilla
Orégano
Orégano
1 una pizca
Comino molido
Comino molido
1 una pizca
Pimentón
Pimentón
1 una pizca
Ajo
Ajo
3 dientes
Harina
Harina
al gusto
Vinagre de jerez
Vinagre de jerez
300 mililitros
Mayonesa
Mayonesa
200 gramos
Limón
Limón
al gusto zumo
Perejil
Perejil
al gusto
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
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Receta

Cazón en adobo

Paso 1 de 4

Trocea el cazón y prepara el majado

Trocea el cazón y prepara el majado

Si no te lo han limpiado en la pescadería, retira la piel del cazón y el cartílago central y trocéalo en tacos de 3 cm más o menos, parejos, así se fríen al mismo ritmo. Sin piel, el adobo penetra mucho mejor en la carne. Lávalo rápido bajo el grifo y sécalo a conciencia con papel absorbente, apretando un poco: el agua que quede en el pescado rebaja el adobo y después hace que la harina se apelmace.

En un mortero, machaca los 3 dientes de ajo pelados con una pizca de sal gruesa hasta hacer una pasta. Añade la pastilla de Avecrem Pescado deshecha entre los dedos y añade una pizca de orégano, otra de comino molido y otra de pimentón; mezcla con la mano del mortero. Incorpora los 300 ml de vinagre de Jerez poco a poco, sin dejar de remover, para que la pasta se deshaga y no queden grumos de especias que luego se quemarían en la fritura.

Paso 2 de 4

Deja marinar el cazón en la nevera

Deja marinar el cazón en la nevera

Pon los dados de cazón en un recipiente hondo de cristal o cerámica; los metálicos pueden reaccionar con el vinagre y dar sabor a metal. Vierte el adobo por encima y mezcla con una cuchara para que todas las piezas queden bañadas. Si el líquido se queda corto, completa con algo de agua o un poco más de vinagre, según lo ácido que te guste.

Tapa con film y guárdalo en la nevera un mínimo de 4 horas, aunque lo mejor es dejarlo de 8 a 12, por ejemplo desde la noche anterior. Dale la vuelta a los trozos una vez a mitad del marinado para que se impregnen por igual. Ten presente que el vinagre aromatiza y afirma la carne, pero no la cocina ni elimina el riesgo de anisakis: lo que hace seguro este plato es la fritura completa del paso siguiente, que lleva el centro de cada dado por encima de 60 °C durante al menos 1 minuto.

Paso 3 de 4

Enharina y fríe el cazón por tandas

Enharina y fríe el cazón por tandas

Saca el cazón del adobo y escúrrelo en un colador unos minutos; si sigue muy húmedo, sécalo un poco con papel. Pásalo por harina, trozo a trozo o agitándolo dentro de una bolsa con 3 o 4 cucharadas, y sacude el exceso en un colador: tiene que quedar una capa fina, sin pegotes.

Llena un cazo o una sartén honda con unos 3 dedos de aceite de oliva virgen extra y llévalo hasta unos 180 °C; sin termómetro, un trozo de pan debe dorarse en unos 30 segundos. Fríe en tandas pequeñas, de 8 a 10 dados, para que el aceite no se enfríe: a buena temperatura el rebozado se dora fácil y el pescado apenas absorbe grasa. Cuenta unos 2 minutos por lado, hasta que esté dorado y, al abrir un trozo de prueba, el centro se vea blanco y opaco. Escúrrelo sobre papel de cocina y deja que el aceite recupere temperatura antes de la siguiente tanda.

Paso 4 de 4

Prepara la salsa de limón y sirve

Mientras escurre la última tanda, mezcla en un cuenco los 200 g de mayonesa con zumo de limón al gusto, empezando por 1 o 2 cucharadas, y un poco de perejil fresco muy picado. Prueba y ajusta: la salsa tiene que quedar fresca y algo ácida, para cortar la grasa de la fritura y el punto avinagrado del adobo. Si haces la mayonesa en casa con huevo crudo, prepárala en el momento, mantenla en frío y consúmela en el día; también puedes usar huevo pasteurizado.

Sirve el cazón recién frito en una fuente, con la salsa por encima o en un cuenco aparte para que cada uno moje a su gusto, y unas rodajas de limón para quien quiera más acidez. Es una fritura para comer al momento: pasados 10 minutos empieza a perder el crujiente.

Consejos finales

Como tapa va bien con unas aceitunas y algo fresco para beber; como plato, con una ensalada de tomate o unas patatas cocidas que equilibren el vinagre. El mismo adobo funciona con las caballas fritas en adobo, y si te queda cazón sin marinar, el cazón con tomate es otra forma muy andaluza de prepararlo.

Un rebozado pálido y blando indica que el aceite estaba frío o que metiste demasiados trozos a la vez; si se oscurece en segundos y el centro sigue crudo, estaba demasiado caliente. Ajusta el fuego entre tandas y dale al aceite unos segundos para recuperarse. Para la harina, el truco de las buenas frituras es usar harina de trigo especial para freír, de grano más grueso, que forma una costra más suelta y crujiente; y escurrir sobre una rejilla o un colador en vez de en un plato, para que el vapor no ablande la base de los trozos. Un adobo que te resulte demasiado ácido se corrige la próxima vez rebajando el vinagre con un tercio de agua.

La freidora de aire da un resultado digno, aunque menos crujiente: enharina los dados, rocíalos con un poco de aceite y cocínalos a 200 °C unos 10 a 12 minutos, dándoles la vuelta a mitad, y comprueba que el centro esté opaco. El cazón ya frito no aguanta bien; si sobra, guárdalo en la nevera y tómalo al día siguiente, con 5 minutos de horno fuerte, a 200 °C, nunca en el microondas, que lo deja gomoso.

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