Preguntas frecuentes a nuestro Chef Guía
Por si te falta un ingrediente...
Son castañas que se han secado y pelado para conservarlas durante meses, y que se rehidratan en agua antes de cocinarlas. Tienen un sabor dulce y una textura firme. Se cuecen despacio en agua aromatizada con canela, limón y anís, y se pueden tomar calientes o frías.
Al menos 2 días, en un recipiente con agua abundante. El remojo las hidrata y las ablanda, y además esa agua se aprovecha luego para la cocción porque ya ha cogido sabor. Antes de cocerlas, escúrrelas y revisa una por una para retirar los restos de piel.
Unos 90 minutos a fuego mínimo y con la olla tapada, contando desde que el agua rompe a hervir. Están listas cuando al pincharlas con un tenedor están tiernas pero no se deshacen. Si apagas el fuego y las dejas reposar en el caldo, cogen todavía más aroma.
Con 1 rama de canela, la piel de 1 limón, 100 gramos de azúcar de caña y 1 cucharadita de anís verde, que puedes cambiar por matalahúva. Todo va en unos 3 litros de agua, mezcla de la del remojo y agua fresca, así que el caldo queda dulce y especiado.
Sí, el arroz es opcional y se añade cuando las castañas empiezan a estar tiernas. La receta propone 70 gramos, que se cuecen hasta quedar en su punto en el mismo caldo especiado. Así el plato resulta más sustancioso, casi como un postre de cuchara. Si las prefieres solas, sáltate ese paso.
En un recipiente hermético en la nevera, donde aguantan los días siguientes y además ganan sabor. Puedes tomarlas frías o darles un calentón rápido antes de servir. Guárdalas con un poco de su caldo para que no se resequen y mantengan el aroma a canela y limón.
Gallina Blanca Chef Guía
Castañas pilongas
No encontramos resultados para tu búsqueda.
Verifica la ortografía o prueba con una palabra diferente.