¿Se pueden congelar las chuletas de cordero de forma segura?

Las chuletas de cordero se pueden congelar perfectamente, tanto crudas como cocinadas, para prolongar su vida útil hasta seis meses. Es fundamental envolverlas en porciones individuales para evitar quemaduras por frío. Si decides refrigerarlas tras la cocción, recuerda consumirlas en un plazo máximo de tres o cuatro días.