¿Se puede congelar la sopa de cebolla?

Sí, se puede congelar perfectamente la sopa de cebolla, siempre que lo hagas únicamente con el caldo y la cebolla guisada. Es muy recomendable evitar añadir el pan y el queso antes de congelarla, pues así se asegura la mejor textura posible del plato una vez que decidas recalentarlo.