¿Se puede congelar la olla podrida de forma correcta?

La olla podrida se puede congelar perfectamente para conservar sus propiedades, aunque es fundamental retirar las patatas previamente. Al congelarse, la fécula del tubérculo se altera, provocando que su textura se vuelva harinosa y desagradable al paladar. Realizando este sencillo paso, el guiso mantendrá toda su calidad original.