¿Se puede congelar el pastel de calabacín una vez horneado?

El pastel de calabacín se puede congelar perfectamente una vez horneado para prolongar su conservación. Para descongelarlo de forma óptima, trasládalo al frigorífico veinticuatro horas antes de su consumo. Finalmente, te recomendamos aplicarle un breve golpe de calor en el horno para que recupere su deliciosa textura original.