¿Qué acompañamientos van bien con el morcillo guisado?

El puré de patatas es la guarnición más habitual, porque recoge la salsa espesa sin competir con ella. También funcionan un arroz blanco, unas patatas cocidas o simplemente pan para mojar. Para aligerar, unas zanahorias o unas judías verdes al vapor equilibran un guiso tan intenso. En cualquier caso, sirve el morcillo en plato hondo y con abundante salsa.