¿Hay que pelar el tomate para las tostas?

No hace falta: al rallar el tomate partido por la mitad, por el lado de la pulpa, la piel se queda en tu mano y en el bol solo cae la carne. Usa tomates muy maduros, que cedan un poco al apretarlos, porque dan más pulpa y sabor. Si el rallado suelta mucha agua, cuélalo unos segundos antes de extenderlo, y sálalo con mano ligera, ya que el jamón aporta bastante sal a cada bocado.