¿Con qué se puede acompañar la rosada con almejas?

Lo más habitual es servirla con pan, porque la salsa es ligera y abundante y apetece mojar. Unas patatas cocidas en rodajas o un arroz blanco hacen el plato más completo sin taparle el sabor, y una ensalada verde con un aliño suave equilibra el picante de la guindilla. Evita guarniciones con salsas propias, como cremas o salteados con tomate, que compiten con el caldo de las almejas.