¿Cómo se hacen las albóndigas para que queden blanditas?

Con una masa húmeda y poco amasada, y terminando la cocción en caldo. Mezcla la carne picada con huevo, miga de pan mojada en leche y un chorro de vino blanco, sin trabajarla de más, y déjala reposar unos 10 minutos. Después fríe las albóndigas solo para dorarlas y cuécelas unos 45 minutos en caldo a fuego suave: la carne se hidrata y queda tierna por dentro en lugar de compacta.