¿Cómo se deben conservar las sardinas al horno para que no se sequen?

Para conservar las sardinas al horno sobrantes, guárdalas en un recipiente hermético dentro de la nevera durante un máximo de dos días. Es recomendable recalentarlas a temperatura muy baja o consumirlas a temperatura ambiente; así evitarás que se sequen, manteniendo intacta su jugosidad y el sabor tradicional del pescado.