¿Cómo lograr un rebozado crujiente que no absorba aceite?

Para lograr un bacalao crujiente y poco aceitoso, mantén el aceite a unos 180 grados y la masa del rebozado muy fría. Este contraste térmico crea una barrera protectora instantánea que evita la absorción de grasa, garantizando una textura exterior perfectamente dorada, firme y deliciosa en cada bocado.