¿Cómo evitar que los guisantes con jamón queden duros o se arruguen?

Para evitar que los guisantes con jamón se arruguen o queden duros, nunca debes cocerlos a fuego muy fuerte. El truco principal consiste en añadir una pizca de azúcar al agua de cocción y, fundamentalmente, evita poner sal hasta el final. Esto último, junto con el jamón o un Avecrem, ayudará a mantener su piel tersa y la textura tierna ideal.