¿Cómo conseguir que el hojaldre de manzana suba y quede crujiente?

El truco esencial para un hojaldre crujiente es introducir la masa muy fría en un horno bien precalentado a 200°C. Este choque térmico permite que las capas de grasa se expandan rápidamente, logrando que suba correctamente. Así obtendrás una textura aireada y deliciosa en tus postres caseros.