¿Cómo se puede congelar y recalentar el estofado de pollo?

El estofado de pollo casero se puede congelar perfectamente para consumirlo más adelante. Para recalentarlo de forma óptima, descongela el guiso en la nevera la noche anterior y caliéntalo a fuego muy suave. Si la salsa ha espesado demasiado, añade un chorrito de caldo para recuperar su textura original.