¿Se pueden congelar las berenjenas a la parmesana correctamente?

Las berenjenas a la parmesana se pueden congelar perfectamente, tanto antes como después de pasar por el horno. Para un resultado óptimo, asegúrate de que el plato esté completamente frío y envuélvelo de forma hermética para protegerlo del aire. Así conservarás intacta toda su deliciosa textura y sabor tradicional.