¿Cómo conservar un bizcocho marmolado para que no se seque?

Para conservar un bizcocho marmolado fresco, guárdalo en un recipiente hermético o bajo una campana de cristal en un lugar fresco y seco. Aislarlo del aire es fundamental para evitar que se reseque, manteniendo así su esponjosidad original durante varios días. También puedes envolverlo en film transparente para mayor protección.