¿Cómo conseguir que las alitas de pollo al horno queden crujientes?

El secreto principal consiste en secar minuciosamente las alitas antes de macerarlas y activar la función de ventilador del horno al final de la cocción. Este proceso elimina eficazmente la humedad de la piel, permitiendo obtener una textura perfectamente crujiente y dorada sin necesidad de añadir aceites innecesarios.