¿Cómo consigo que el pulpo a la gallega no quede duro al cocinarlo?

Para conseguir que el pulpo a la gallega no quede duro, es fundamental congelarlo previamente al menos 48 horas para romper sus fibras musculares. Esto, junto a respetar los tiempos de cocción, asegura una textura tierna. No seguir estos pasos es el error más común al prepararlo.