Las recetas de chuletas de cerdo son una opción muy válida tanto para la comida principal del día como para la cena. Se trata de una carne semigrasa, contiene menos grasa de la que habitualmente se cree y además se puede descartar con gran facilidad antes de cocinar. Por otro lado, resulta muy nutritiva por su gran contenido de proteínas de alto valor biológico. Además, por la jugosidad y el suave sabor de su carne, las recetas con chuletas de cerdo son muy versátiles. Permiten combinaciones con diferentes ingredientes, que se adaptan tanto a platos para los menús cotidianos como a aquellos que se preparan para ocasiones especiales.

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Muy a menudo, cuando se cuenta con este corte de carne porcina, se la suele cocinar en una sartén o plancha y luego se la sirve con un aderezo hecho con ajo rehogado y un chorrito de vino blanco. Es una manera de resolver, en pocos minutos, una comida para esos días en que el tiempo no alcanza. Pero también, de manera muy rápida y con resultados exquisitos, hay muchas otras recetas, chuletas de cerdo al horno, chuletas en salsa, rellenas… Elaboraciones culinarias que requieren de distintos técnicas de cocción, como el horneado, la fritura, el asado o, en el caso de las chuletas de cerdo guisadas, guisos o estofados.

Las chuletas en un menú saludable

Los cortes perpendiculares a la columna del cerdo, como las chuletas, aguja o lomo tienen un contenido menor de grasas que otras partes de este animal. Se trata de una carne muy saludable, sobre todo si se guisa, se cocina al horno o a la parrilla, ya que de esta manera no se añade grasa en exceso durante la cocción. También es un alimento muy nutritivo porque nos aporta proteínas de alta calidad, esenciales para la reparación de los músculos después de realizar actividades físicas y para fortalecer nuestro sistema inmunológico.

En cuanto a vitaminas y minerales, las chuletas de cerdo son fuente de una gran variedad de vitaminas del grupo B, sobre todo la B1, que contribuye en el proceso de la superación del estrés y de la depresión. Además, como la vitamina B1 o tiamina sufre un gran desgaste durante los embarazos, el tiempo de la lactancia y los períodos postoperatorios o de convalecencia, el consumo de esta carne es muy recomendado para las personas que se hallan en esas circunstancias de la vida y, también, para los niños y adolescentes que se encuentran en procesos de crecimiento. En menor medida contiene vitamina A y vitamina K. Entre los minerales que nos brindan las chuletas hay que destacar el hierro, el potasio, que es muy beneficioso para el correcto funcionamiento muscular, el calcio y el zinc, esencial para muchas reacciones del cuerpo, entre ellas las que tienen que ver con la vista.

Las chuletas de cerdo, por sus propiedades y porque su precio no es muy excesivo, suelen estar presente cotidianamente en nuestra alimentación. Pero para lograr un menú completo es muy recomendable servir las chuletas de cerdo acompañadas con ensaladas, hortalizas o verduras cocidas, setas o una ración de arroz. De esta manera el menú nos aportará una gran variedad de nutrientes, los necesarios en una comida de cada día para mantener nuestro organismo sano y fuerte.

Las chuletas en la cocina

Freír las chuletas es muy sencillo, solo necesitas condimentarlas por ambos lados con sal, pimienta y otros aderezos como ajo en polvo, pimentón, orégano o los que más te apetezcan. Luego calienta una cucharada de aceite en una sartén a fuego medio-alto y cuando el aceite esté caliente cocina las chuletas unos tres minutos de cada lado. Te quedarán doraditas y con una ensalada mixta como acompañante lograrás una comida muy completa.

Para hacerlas al horno las puedes condimentar de la misma manera, mientras precalientas el horno a 180ºC. Cuando haya alcanzado esa temperatura las puedes incorporar en una fuente apta para horno. Dependiendo del grosor de las chuletas, la cocción puede llevar entre 10 y 15 minutos de cada lado. Se puede aprovechar el horno caliente para añadir unas patatas, siempre tendrás el éxito asegurado con unas chuletas de cerdo al horno con patatas. Otra variante es hacerlas empanadas. Para ello solo debes sumergir las chuletas en un plato con huevo batido y rebozarlas, en harina o pan rallado, antes de colocarlas en la fuente para horno, te quedarán con un toque crujiente estupendo.

Para hacerlas asadas a la parrilla debes marinar las chuletas, durante un par de horas, en un adobo hecho con aceite de oliva, hierbas aromáticas, que pueden ser romero y tomillo, sazonadas con sal, pimienta, ajo en polvo o con los condimentos de tu gusto. Como alternativa al marinado puedes aderezar las chuletas con una salsa de barbacoa luego de sellar la chuleta de cerdo. En todo caso, con tres o cuatro minutos de cocción, de cada lado, sobre la parrilla, que puedes aprovechar para saltear unas verduras como guarnición, tendrás unas chuletas muy sabrosas.

Si las chuletas de cerdo son muy delgadas, una buena opción es cubrirlas con queso, jamón, champiñones y luego enrollarlas. Si son gruesas, les puedes hacer un corte de manera parcial, que quede como un bolsillo donde introducir el relleno. En estos casos la forma de cocinarlas puede ser variada: rebozadas, fritas, guisadas con una salsa o al horno, que puedes completar con un gratinado de parmesano.

Las chuletas de cerdo en salsa, fácil de hacer, también se adaptan a diferentes opciones, puedes hacer chuletas de aguja en salsa de cebolla, de verduras, o darles un toque dulce, como en las chuletas de cerdo en salsa, por ejemplo de piña o de arándano y manzana, un plato que funciona mejor al horno y que se suele hacer en ocasiones muy especiales.

Posibilidades hay para todos los gustos, desde la que te acabamos de mencionar hasta las versiones más picantes, para ellas es necesario integrar el chile picado en la salsa. En esta página encontrarás muchas propuestas. Solo tienes que decidir por cuál comenzar.

Receta destacada

chuleta de cerdo con champiñones

Ingredientes

  • 4 CHULETAS DE CERDO
  • 1 COPITA DE BRANDY
  • 20 GRS.DE PÌÑONES
  • Mi Salsa de Champiñones Gallina Blanca
  • ACEITE PIMIENTA Y SAL
  • 20-40 min
  • Fácil
  • 4 personas