El calabacín es la verdura que tienes que tener en tu radar y en tu cesta de la compra si quieres hacer una dieta baja en calorías. No sólo tiene un buen sabor en cremas, aunque su sabor aumenta si los rellenamos de diferentes ingredientes que le aportan sabores y matices diferentes, sino que también tiene una cantidad extremadamente mínima de calorías. Concretamente, 100 g de calabacín contienen sólo 15 g de calorías, un alto contenido en agua y además es muy rico en minerales y oligoelementos. Así que, en Gallina Blanca te vamos a dar unas recetas riquísimas para que puedas hacer calabacines rellenos.

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Además, esta verdura también tiene altos niveles de calcio, fósforo, potasio, magnesio y calcio, y es muy necesario para mantener la buena salud y apariencia de la piel y del cabello. Su alto contenido en fibra gracias a la celulosa que posee, contribuye a que se pueda mantener no sólo el peso sino una adecuada salud gastrointestinal. Te recomendamos, también, que cuando lo cocines lo hagas sin pelar, ya que la piel tiene muchas vitaminas, como la C, la B3 o la A.

¿Cómo podemos incluir los calabacines rellenos en nuestros menús?

Existen muchas recetas de calabacines rellenos, aunque si te tenemos que recomendar alguna una de las mejores que se nos ocurre es la de los calabacines rellenos de atún. Este pescado azul es muy rico en proteínas y, de nuevo y como el calabacín, tiene un bajo contenido en grasas. Esta receta es, por tanto, perfecta para los que necesitan platos para seguir una dieta alta en proteínas para que se comiencen a ver los resultados en el gimnasio. Y si no te gusta el atún, siempre puedes hacer unos riquísimos calabacines rellenos de gambas.

Esta maravilla del mundo de las verduras no tiene su origen en Europa, sino en América. Llegó en las redes comerciales que se tejieron para unir el Nuevo Mundo con el continente Europeo y actualmente se ha convertido en una de las verduras más vendidas en el mundo. Esto es, sin duda, a que muchas dietas recomiendan el calabacín. Esta verdura ayuda a controlar el colesterol y las vitaminas A y C ayuda a reducir el riesgo de arterioesclerosis. Además, es superversátil y su sabor suave permite que se pueda incluir en todo tipo de platos, como esta receta de calabacines rellenos de carne.

¡Dale un toque diferente a tus calabacines rellenos!

Pero, ¿y con queso? Todo mejora con queso y, con el proceso del gratinado, todo es mejor ya que, gracias a esta técnica culinaria, lo que se obtiene es una costra de queso que mantiene los aromas en el plato. Así que, no dudes en probar estos riquísimos calabacines gratinados, con jamón y queso. Encantarán a los más peques y te ayudarán a “camuflar” la textura del calabacín. Hay que reconocer que, a pesar de su buen sabor y sus múltiples propiedades, la textura que le queda al calabacín una vez cocinado no es la mejor del mundo de la verdura. Por ello, para que los calabacines no despierten su rechazo disfrázalos un poco con esta receta.

Una de las mejores formas en la que puedes comer los calabacines es salteados, acompañados de un poquito de pasta. También puedes hacer una riquísima crema de calabacines con un poquito de puerro y combinado con brócoli para tener todas las vitaminas del día en una bol. Pero, al horno es una forma deliciosa de disfrutar de los calabacines.

Los calabacines son una de las verduras que no pueden faltar en tu día a día. Introducelos de una manera sencilla con las diferentes recetas de calabacines rellenos fáciles que te hemos recomendado en este artículo y no dejes escapar la oportunidad de sorprender a tus familiares, ya que si no sabías cómo hacer calabacines rellenos, ¡nosotros te enseñamos!