Lasaña fría de aguacates con gambas

¿Quieres sorprender a tus invitados pero sin pasar horas entre fogones? En caso que así sea esta receta te viene como anillo al dedo. Es elegante, sabrosa, fácil y rápida. ¡Más no se puede pedir! Esta lasaña fría de aguacates con gambas es el entrante perfecto para una cena festiva,Ver más...

  • 20-40 min
  • Fácil
  • 4 personas

Ingredientes

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Cómo hacer Lasaña fría de aguacates con gambas

  • Hidrata las placas de Lasaña Fácil El Pavo, según las instrucciones del envase.  En una sartén con un poco de margarina, dora ligeramente las gambas.  Reserva.  Cortar los aguacates en dos en sentido

    PASO 1

    Hidrata las placas de Lasaña Fácil El Pavo, según las instrucciones del envase. En una sartén con un poco de margarina, dora ligeramente las gambas. Reserva. Cortar los aguacates en dos en sentido longitudinal. Quítales las semillas y recoge la pulpa con una cucharita. Aplasta con un tenedor la pulpa de los aguacates y mézclala con la nata fresca o la mahonesa y el ajo.

  • Sazona con sal y pimienta.  Pica la mitad de las gambas.   Mezcla todo en un bol.  En una fuente, pon una placa de lasaña y dispón la mezcla encima y ve haciendo capas hasta terminar. En la última pla

    PASO 2

    Sazona con sal y pimienta. Pica la mitad de las gambas. Mezcla todo en un bol. En una fuente, pon una placa de lasaña y dispón la mezcla encima y ve haciendo capas hasta terminar. En la última placa, cubre con relleno y algunas gambas enteras. Reserva en la nevera y sirve.

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Consejos para cocinar Lasaña fría de aguacates con gambas

El Truco: que el aguacate no se oxide

Si quieres evitar que al cortar el aguacate a rodajas se oxide puedes seguir este truco. Rocía los trozos con zumo de limón, de esta manera evitarás la oxidación y el aguacate tendrá un aspecto como de recién cortado. 

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y con la que dejar a todos con la boca abierta.

Su preparación es bien sencilla. Por un lado, se doran las gambas y por otra se hace una mezcla con la pulpa de los aguacates, nata o mahonesa y ajo. A esta salsa se le incorpora la mitad de las gambas cortadas y ya se puede empezar a emplatar la lasaña, alternando las capas. En la última, se cubre con gambas enteras. ¡Toda una delicia!

Aunque parezca que la lasaña solo se puede servir caliente como es tradicional, lo cierto es que su versión fría es una manera mucho más sencilla y refrescante de disfrutar de este plato. Otra opción es la lasaña fría de atún y olivas. ¿La preparamos?