La espinacas son más ricas en vitaminas y minerales que la mayoría de las verduras. Son ricas en vitaminas antioxidantes como la A, C y E. Asimismo constituyen una buena fuente de vitaminas del grupo B.
Las espinacas poseen abundancia de minerales como calcio, hierro, magnesio, potasio y sodio. Contienen además cantidades importantes de fósforo y yodo.
Resultan ideales en dietas de adelgazamiento y, por su alto contenido en folatos, son aconsejables en la alimentación de la mujer embarazada.
Además, se recomiendan en casos de cálculos renales y retención de líquidos, anemias, cefaleas y para favorecer el tránsito intestinal.