Amasar la harina con la mantequilla cortada en daditos y bien fría. Si es necesario, porque la masa esté muy arenosa, puedes añadir una cucharada de agua, también muy fría, hasta que tenga la consistencia de una masa. Hacer entonces una bola y dejarla reposar 2 horas en el frigorífico. Pasado ese tiempo, estirar la masa, colocarla en un molde y recortar los bordes. Para hornearla, pinchar la base, cubrirla con papel de hornear, y con unos garbanzos, por ejemplo, para que el peso evite que suba la masa y conseguir la forma de tartaleta. Meter en el horno durante 12 minutos a 180ºC