Pedir al pescadero que nos limpie bien el salmón de espinas, piel y demás. En casa, cortar el lomo en 4 tiras largas y finas. Mezclar en un bol el azucar con la sal. Poner en una fuente o bandeja la mitad de la mezcla, los lomitos y cubrirlos con lo que queda de la mezcla. Tapar con film transparente y meter al frigorífico. Cada 12 horas, darles la vuelta.