Importante: Las colmenillas no se pueden consumir crudas, debido a su toxicidad (si no se cocinan contienen proteínas que rompen las membranas celulares de eritrocitos, leucocitos y plaquetas. Esas proteínas se alteran o descomponen por acción del calor). Los expertos aconsejan combinar el secado con la cocción de estas setas, por lo tanto, si las conseguimos frescas en temporada, primero debemos secarlas, después rehidratarlas (desechando el agua) y luego cocinarlas durante 30 minutos a una temperatura entre 70 y 90º C.