En Cataluña, el 31 de octubre se celebra la noche de Todos los Santos, con la llamada “Castañada”. Dice la leyenda que en la edad media, los hombres tocaban las campanas de las iglesias y conventos toda la noche para rezar por los difuntos. Como la castaña es una fruta de esa época del año, los hombres las comían acompañadas de vino dulce y las mujeres preparaban panecillos similares a los Panellets actuales.