Con un molde o vaso de 5 cm de diametro, cortar la pasta. Distribuir la pasta en una fuente para horno, previamente espolvoreada con harina. Llevar la fuente al horno y dejar cocer a temperatura media hasta que se doren (25 minutos, aproximadamente). Dejar enfriar en la misma fuente, espolvorear con azucar glasé y envolver con papel de seda cada polvorón.