Precalentar el horno a 175º arriba y abajo. Descongelar las masas y colocar sobre la mesa el azúcar extendido, y estirar la masa sobre el azúcar y nuevamente espolvorear con azúcar por encima. Comenzar a doblar los dos estremos al mismo tiempo poniéndolos en la mitad, hasta juntarlas en el centro, volver a doblar cada parte sobre ella misma y montar luego una parte encima de la otra, esto siempre espolvoreando con azúcar en cada parte. Cortarlas a 1 cm. Ponerlas a 180º durante 12 minutos, se les da la vuelta y se vuelven a dejar unos 3 minutos más y listas para comer. Nada que ver a las que venden, están sabrosísimas.