Maestro, me he "empachao" de ver tantas lasañas hasta encontrar tu receta, estarán muy buenas pero hay tantas y tantas, además sin imagen para que se te pueda "meter por el ojo". Por el ojo lo que casi se mete es una rama de ese arbolito que es "clavaito" al Draco milenario que está en Icod de los Vinos, en la querida tierra canaria. Nunca he probado el vino de cereza ni mucho menos cocinarlo, aunque en Constantina, un pueblo de la Sierra Norte de Sevilla, elaboran de forma artesanal un licor de guindas que quita el "sentio". Con la explicación del blanqueado del brócoli te has doctorado cum laude, le ha quedado un verde precioso. Del resto de la receta y del paso a paso, genial, como es habitual en tí.